¿Cuánto cuesta el Mundial de Rusia 2018?

Ya ha comenzado el Mundial de fútbol de 2018 en Rusia. El evento se resolverá en un mes, desde el 14 de junio hasta el 15 de julio, y el impacto económico que tendrá para la economía rusa será notable. Expertos indican que habrá una inflación interna a corto plazo y que, además, el evento no será rentable hasta dentro de unos años. Otros aseguran que el Mundial permitirá dar una nueva imagen de Rusia y aumentará el turismo futuro.

La pasada edición del Mundial, que tuvo lugar en Brasil, proporcionó un premio total de 358 millones de dólares. Cuatro años después, los premios se han incrementado un 12%. El total a repartir va a ser de 400 millones de euros aproximadamente, de los cuales 38 millones irán para la selección ganadora del torneo y 28 millones para el otro finalista. No obstante, el premio mínimo que se embolsa cada selección por participar es de 8 millones de euros por equipo.

Si España termina levantando la Copa del Mundo, cada jugador de la selección se embolsará una prima de 825.000 euros brutos por cabeza. Esto supone un 37,5% más que los 600.000 euros que recibieron en 2010 cuando ganaron el Mundial de Sudáfrica.

Inversiones millonarias para un mes

Un evento deportivo de tales dimensiones requiere una inversión importante que tiene que costear el país que lo organiza. Para el campeonato se utilizarán 12 estadios de los cuales 6 se han construido específicamente para la ocasión. Otros han necesitado ampliaciones, ya que la FIFA no admitía ningún estadio con menos de 35.000 asientos. El Mundial de Rusia ya es el más caro de la historia. Se han invertido más de 10.000 millones de euros entre los estadios y las infraestructuras.

Este reacondicionamiento del país es visible principalmente en 11 ciudades, en las que se han arreglado aeropuertos, carreteras, hoteles e incluso todo el tratamiento de aguas residuales y su alcantarillado, según apuntó, Maxim Oreshkin, ministro de Desarrollo Económico de Rusia.

Pero lo cierto es que estas citas deportivas son más una inversión a largo plazo que un negocio con beneficios inmediatos. En los dos campeonatos anteriores, el de Sudáfrica y Brasil, hubo pérdidas millonarias.

Otra gran suma de dinero, por la que Rusia no recibirá nada, viene por los derechos televisivos. El monto total asciende a 4.300 millones de euros que irán a las arcas de la FIFA. Sin embargo, en la pasada edición del mundial se pagaron 2.400 millones de euros. Esta gran diferencia se debe a que, en este certamen, el Mundial coincide con los horarios televisivos de mayor audiencia en China. Por otro lado, en España, Mediaset ha pagado 40 millones de euros y, sin embargo, en Brasil (2014) se pagaron 100 millones.

Asimismo, ya se sabe cuánto costará sentarse en el estadio para ver los partidos en cualquiera de las fases de encuentros. Como era de esperar el precio irá aumentando a medida que queden menos equipos. En la fase de grupos, el precio está siendo de 200 euros. Sin embargo, en las semifinales será de 700 euros y en la final ascenderá 1.000 euros. Todas ellas en la categoría 1.

Por otro lado, dado el amplio mercado de reventa que existe en la mayoría de competiciones deportivas, el país anfitrión ha prohibido las reventas de entradas. Para ello, está pidiendo una identificación, con fotografía personal, para acceder al estadio. Se estima que este mercado, a nivel mundial, mueve más de 7.000 millones de euros anuales.

Esta es la edición número 21 y la selección española busca su segundo Mundial. Los rusos también se juegan un Mundial y, además, el impulso de su economía. El dinero que se mueve en este tipo de eventos deportivos es inmenso, pero no siempre se sale de él con beneficio.

Autor: Daniel Moreno (19 junio 2018)

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