Cuida tus palabras si inviertes en La Bolsa

Al igual que se va al mercado y puedes comprar productos tales como fruta o ropa, también se puede ir a la bolsa de valores y comprar productos financieros como acciones o bonos. Ésta es la idea general, aunque será necesario matizarla para comprender la compleja y oscura imagen que siempre se ha representado de ésta. Lo común es operar mediante un corredor o una entidad bancaria abriendo una cuenta de valores. Éstos te cobrarán unas comisiones por intermediación y otros gastos de mercado (cánones de bolsa y gastos de liquidación) y el importe mínimo para empezar sería el equivalente al valor de una acción. A nivel europeo, España tiene unas comisiones muy competitivas y sitúan al IBEX 35 como un mercado muy atractivo. Asimismo, será necesario entender qué hace que el valor de una acción suba o baje. Además de la ley de ofertademanda, los expertos determinan que depende de los rumores, confianza, perspectiva y, sobre todo, de aprender a interpretar el lenguaje del precio.

En primer lugar, en los mercados de valores hay un montón de productos financieros de distinta índole y características. Un ejemplo son los derivados que están relacionados con las materias primas cotizadas. Puede haber productos financieros derivados sobre bienes de primera necesidad como el trigo, y este valor podrá desplomarse si se extiende un rumor de que el mal tiempo no permitirá una buena cosecha. Por lo tanto, los medios de comunicación pueden jugar un rol determinante.

Desde 1600, cuando por primera vez una empresa vendiera participaciones (acciones) para financiar su expansión comercial, ha habido sonados casos de grandes subidas o bajadas en el valor de cotización de las acciones de una empresa. Hace unos meses la compañía Nintendo lanzó una edición de juego en realidad aumentada llamado “Pokemon Go”. En 13 días multiplicó su valor en un 120%, gracias a la perspectiva y confianza que generó el buen hacer de la empresa. En la otra cara de la moneda, se encuentra el caso de la compañía del pajarito o más comúnmente conocida como Twitter. Cuando salió a bolsa su precio era de 73 €/acción y a día de hoy se encuentra por debajo de los 20 €, es decir, ha disminuido su importe en un 72%. Normalmente, la salida a bolsa de empresas importantes genera grandes revalorizaciones como en el caso de Terra (filial de Telefónica) que salió a un precio de 11,81 € y ese mismo día cerro a 37 € (aumento del 213%).

El mercado bursátil español no es hermético y puedes operar en distintos países. Si tienes intención de entrar en el mercado latinoamericano se podrá hacer desde el “LATIBEX”. Éste cotiza en euros, no obstante, los expertos no lo suelen recomendar si estás empezando a invertir ya que tiene fluctuaciones diarias muy fuertes en el precio de sus acciones. También, hay otros como el MAB (Mercado Alternativo Bursátil), donde están empresas con poca capitalización, pero fuerte crecimiento.

Por otro lado, la rentabilidad que puedes obtener en los mercados financieros dependerá del volumen de dinero que inviertas y de las comisiones a las que esté sujeto. Además, hay otros rendimientos que no hay que pasar por alto como los dividendos, que son el beneficio que reparten las empresas a sus accionistas. Si la empresa está en proceso de expansión no es común que reparta dividendos ya que pretenderá reunir capital para futuras inversiones, pero probablemente hará que su precio por acción suba ante la perspectiva y los rumores de crecimiento. Las palabras se las lleva el viento y su destino ya lo sabemos.

En definitiva, la bolsa no es la gallina de los huevos de oro. Hay que tener en cuenta que la relación de precios no es una ecuación matemática regida únicamente por la oferta y la demanda, hay otros factores determinantes como los rumores o perspectivas sobre qué pasará (un cambio de gobierno, una posible guerra o un desastre natural) que harán que tengas beneficio o pérdida. Las pasiones, los miedos o los impulsos son condición humana que pueden derivar en que dos más dos no siempre sea cuatro.

Autor: Daniel Moreno (19 junio 2017)

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