¿En qué gastan los españoles cuando hacen la compra?

31/05/2018 | Europa Press

 

Si has notado que en los últimos años el precio del aceite de oliva y las hortalizas ha aumentado, no vas mal encaminado. Un temporal inesperado que reduzca las cosechas, factores como la superproducción o la escasez hasta la ley de la oferta y la demanda en fechas señaladas como las fiestas navideñas pueden ser motivos del cambio en el precio de los productos.

Cada español empleó de media 112 euros mensuales en alimentación en 2017. El mayor desembolso económico por parte de los hogares cuando se va a hacer la compra recae en productos de la industria cárnica. Los españoles gastan una media de 27,79 euros al mes en carne. El segundo puesto lo ocupa el pescado en el que empleamos 16,54 euros por persona, seguido por el conjunto formado por la leche, los productos lácteos y los huevos. La mitad de la clasificación está ocupada por las frutas y las hortalizas, cerrando la lista alimentos tales como la sal, las salsas y sopas o caldos.

Durante el último año en España, cada kilo de carne ha costado de media 6,43 euros, mientras que se han pagado 8,02 euros de media, respectivamente, por cada uno de pescado. Sin embargo, mensualmente se han consumido en todo el país 187 toneladas de carne en comparación con las 90 de pescado.

Entre los meses de enero y noviembre de 2017, los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medioambiente apuntan que el gasto total en alimentación fue de más de 54.480 millones de euros, un 0,78% más con respecto al mismo periodo del año anterior. De estos, 13.258 fueron destinados a la carne, 8.000 al pescado y 7.626 millones a los huevos y productos lácteos.

MISMOS PRODUCTOS, PRECIOS MÁS ELEVADOS

El consumo alimentario en los hogares continúa reduciéndose en términos de volumen y creciendo en valor. En los últimos tres años hemos asistido a una subida de precios en lo que respecta al mercado de gran consumo en su conjunto, del 0,7% en 2015 y en 2016 del 0,6%. En 2017, el incremento fue de hasta un 2,1% con respecto al año anterior.

Entre los mayores aumentos, se encuentra el del precio del aceite de oliva. En enero de 2014, el precio medio por cada litro de aceite era de 2,85 euros situándose en 4,75 euros/litro a cierre de 2017.

La experta en aceite de Nielsen Holdings, Marta Vázquez, afirma que “en el caso particular del aceite se ha producido un gran crecimiento en el precio durante los últimos tres años, pasando de un 19,1% en 2015, motivado por las malas cosechas, a un 5% en 2016 y un 5,5% en 2017”. Explica, además, que se debe a un contexto de retorno a la inflación, después de un periodo marcado por la deflación.

¿CÓMO AFECTÓ LA CRISIS ECONÓMICA A LA CESTA DE LA COMPRA?

El director general de la Asociación Española de Distribuidores de Autoservicio y Supermercados (Asedas), Ignacio García, explica que durante la crisis económica, iniciada en 2008 y que se encrudeció en 2009 y 2010, hubo momentos de caídas de las ventas en alimentación de hasta un 9% en un mes con respecto al mismo del año anterior.

Además, se llevó a cabo un ajuste de precios por parte de los distribuidores, generando tensiones con los productores. Esto causó una caída en el Índice de Precios al Consumo (IPC) que alcanzó una cifra negativa y benefició a los consumidores con precios más reducidos.

La subida del IVA en 2012, aprobada por el Gobierno de Rajoy, hizo aumentar los precios, derivando en una nueva caída en las ventas en abril de 2013. A partir de 2014, comenzó la recuperación del consumo, manteniendo los precios estables, y del IPC que empezó a normalizarse en niveles anteriores a la crisis económica.

Circunstancias climatológicas como las heladas en el sur de España en invierno de 2017 hicieron que aumentase el precio de las verduras y hortalizas que cerraron el año con aumentos del 4,3% y 4,1%, respectivamente, por la escasez de las cosechas.

Por otro lado, el mayor consumo en volumen (es decir, los productos que se compran en mayor cantidad) lo presiden los productos que habitualmente se toman como el agua y los refrescos, con un promedio de 215 y 163 millones de litros, respectivamente; el pan (129 millones de kilos) y la leche semidesnatada que suma 121 millones de litros mensuales. En España cada litro de agua mineral cuesta una media de 21 céntimos, siendo, junto a la leche (70 céntimos/litro) los productos más baratos.

Los alimentos de charcutería son los que se llevan mayor parte de nuestro capital económico. Cada persona en nuestro país ha gastado en el último año un promedio de 8 euros mensuales en este tipo de productos, 7 en pescado fresco y 6,74 en pan, lo que supone un desembolso económico general en 2017 de más de 3.268 millones de euros.

España es uno de los países de la Unión Europea con los precios más bajos en alimentación, situándose 6 puntos porcentuales por debajo de la media europea y 19 por debajo de Italia, país con un PIB semejante al nuestro.

El director general de Asedas, Ignacio García, explica que el aumento de gasto en la cesta de la compra española se debe a un cambio en el consumidor medio. “Vivimos una recuperación del consumo y normalización de la demanda como consecuencia de la recuperación después de la crisis económica. El consumidor comienza ahora a comprar más productos que durante la crisis se consideraban de lujo como por ejemplo la ternera”, asegura.

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