¿Es posible alquilar un coche durante 5 años y que sea rentable?

La adquisición de un automóvil es una compra muy común entre los mortales. Para la mayoría existen dos opciones. Comprar un coche nuevo o de segunda mano. Este mercado ha sido uno de los grandes damnificados de la crisis financiera y, según la DGT, el 65% de los vehículos que circulan en España tienen más de 10 años. Es decir, de un total de casi 30 millones de coches, 19 millones se compraron antes del año 2007. Pero, ¿y si un usuario no quiere comprar un coche nuevo o de segunda mano? En tal caso existen otras opciones como el renting, una tendencia que cada vez se está popularizando más.

En términos generales, el renting de vehículos es un contrato de alquiler con una duración de entre 1 y 5 años. El usuario paga una cuota (normalmente mensual) y a cambio tiene derecho al uso del bien, donde el seguro, el mantenimiento y otros servicios están incluidos dentro de la cuota. Esta opción que para muchos es desconocida, es muy habitual en las empresas y, en los últimos años, también entre las economías domésticas.

Renting en particulares

Este tipo de contratos se introdujeron en España en 1985. En su origen, quienes optaban por el renting eran las empresas y, a día de hoy, siguen siendo los principales clientes. Los motivos que les impulsa a ello es que el bien (coche) no figura dentro del balance y, por lo tanto, no es una carga de endeudamiento. Además, a efectos fiscales la cuota es totalmente deducible. Sin embargo, en el caso de un particular los beneficios son menores ya que el IVA del alquiler no puede deducirse.

Entonces ¿Por qué hay cada vez más particulares que se decantan por esta alternativa? La clave está en el ahorro. Según la Asociación Española de Renting de Vehículos, el ahorro medio del renting respecto a la opción de comprar al contado o mediante financiación es del 15% sobre todos los gastos alrededor del automóvil. Esta sustancial rebaja se debe a que los gastos variables son menores (la cuota incluye mantenimiento, seguro, pago de impuesto, etc.). Por otro lado, mediante el renting evitas hacer un desembolso inicial (entrada) muy habitual en las compras al contado o financiadas. No obstante, existen inconvenientes ya que mediante el renting nunca se es propietario del coche y no se pueden hacer modificaciones en él. Asimismo, se suelen pactar los kilómetros disponibles al año y si se sobrepasan hay una penalización monetaria.

Otra alternativa que no se debe pasar por alto es el leasing. Ésta sí es una operación financiera con un contrato de alquiler puro, más propio de actividades industriales. Otra diferencia es que tiene la opción de compra por parte del usuario al final del contrato, que como en el renting suele ser de 5 años.

Sobre el conjunto de las matriculaciones en España el renting representa el 16% y es una tendencia que va en aumento. En 2015 las matriculaciones fueron de 447.623 vehículos y en 2016 de 486.486. Es decir, un incremento del 8,7% respecto al año anterior. Son cifras aún inferiores a los años previos a la crisis, pero deja de manifiesto una tendencia de aumento en los últimos años.

En definitiva, el renting o el leasing son buenas soluciones para aquél que hace un uso intensivo del vehículo y quiere cambiarlo cada 5 años. Esto te permite no solo tener un reluciente medio de transporte, también te permite tener la última tecnología en seguridad y confort. En Europa, por ejemplo, la industria del renting está asentada. En España aún está lejos, pero avanza a pasos agigantados. El coche es uno de los desembolsos más importantes junto con la vivienda. Sin embargo, esta última se considera una inversión que se revaloriza. El coche, sin embargo, se considera un gasto que cada día se deprecia.

Autor: Daniel Moreno (22 enero 2018)

¿Te ha resultado interesante? ¡Compártelo!