El escaparate tradicional está de rebajas

Hubo un tiempo en el que los escaparates eran el alma de cualquier comercio. La primera impresión que te impulsaba a entrar dentro. Ante un mundo tan globalizado y competitivo era clave llevar a cabo un buen diseño. Para ello, se empleaban muchos recursos llegando a estar considerada la publicidad más personal de cada marca comercial. Hoy en día, el mundo ha cambiado en general y la estrategia de ventas en particular.

El escaparate 2.0, así lo han denominado. Las redes sociales son su incubadora y es una forma muy barata de ofrecer al gran público una imagen de marca. Sólo se necesita conexión a internet. La ventas on-line crecen a dos dígitos en países como Alemania o Francia, estando España en los 10 primeros puestos del ranking mundial. Cada español destinará casi 700 euros (un incremento del 9% respecto al año anterior) a compras on-line. De los más de 7.000 millones de habitantes en el mundo casi 4.000 de ellos tienen acceso a internet, siendo ésta una tendencia que se incrementa cada año. No es de extrañar que las grandes compañías destinen gran parte de sus inversiones al posicionamiento orgánico en la web.

El denominado E-commerce (Comercio electrónico) no consiste solo en volcar contenido fotográfico. La gente busca una experiencia, intercambiar impresiones y contenidos. Grandes marcas textiles te aconsejan como combinar aquello que compras e, incluso, te proporcionan asesoramiento vía e-mail. Los más agoreros ven cerca el carpetazo del escaparate físico, otros sin embargo, auguran una resistencia ardua, pero lo que está claro es que cada vez el entorno es más digital y sin una buena estrategia web no hay posibilidad ser competitivo.

El comercio electrónico, motor de crecimiento

Mientras las ventas en las tiendas físicas han descendido, el volumen de negocio de ventas por internet en España fue de 24.700 millones en el 2016 según The Boston Consulting. Es la población entre 25 y 40 años la que más compra on-line (los millennials). Los analistas prevén que las nuevas generaciones utilizarán los dispositivos móviles para hacer sus compras y en 2 décadas prácticamente el total de la población realizará gran parte de sus adquisiciones vía on-line.

Esta nueva dinámica de compra trae de cabeza a los propietarios de las tiendas físicas que denuncian una tendencia de clientes que entran en sus establecimientos, se prueban la ropa y, una vez saben la talla que necesitan, lo adquieren más barato por internet. En España este fenómeno supone solo un 4% pero en economías como la China se habla ya de un 25%. Hartos de esto, los gerentes de los establecimientos han llegado a proponer que se cobre por probar la ropa para evitar este tipo de prácticas, pero será difícil discernir entre quien entra para comprar o simplemente para ver y, además, su puesta en marcha no augura buenos resultados.

En definitiva, cada vez se escucha más que la gente vive sumergida en sus teléfonos. Andan, comen o, incluso, ven la televisión mientras miran el móvil. Los escaparates ya no atraen las miradas de antaño. El E-commerce hace tiempo que llegó para quedarse y el Escaparate 2.0 es su mejor vestido.

Autor: Daniel Moreno (3 abril 2017)

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