Guam: la isla de moda

Hay una isla que entona ecos en el mundo y no es precisamente por su masificación turística. La isla en cuestión es la de Guam que está de máxima actualidad por la amenaza de Corea del Norte en torno a la posibilidad de realizar un ataque bélico sobre sus costas. Situada en el Océano Pacífico, hubo un tiempo en que fue colonia española, pero quedó en manos de Estados Unidos en 1898 tras la guerra hispano-estadounidense.

El conflicto salpica a EE. UU. y a Corea del Norte, dos naciones completamente opuestas en muchos aspectos. Los americanos tienen el control del territorio y para ellos es un enclave estratégico por su cercanía a las costas de Asia. En 1944 establecieron una base aérea y otra marítima que actualmente ocupan el 30% de la isla, aproximadamente del tamaño de Ibiza.

El conflicto entre ambas naciones tiene años de historia, sin embargo, el relativo a Guam comenzó cuando el líder norcoreano Kim Jong-un afirmó que iba a lanzar cuatro misiles balísticos a 30 kilómetros de las costas de Guam. Este mensaje fue recibido con ímpetu por la Casa Blanca que no dudó en responder manifestando que se encontraría con “furia y fuego” por parte de los Estados Unidos que tienen en las costas de la isla una barrera antimisiles, además de una gran flota de buques de guerra y aviones. Las actuaciones de Pyongyang son impredecibles pero lo que ha dejado claro es que no se siente cómoda con una base americana tan cerca de su país y, además, es aliado de sus vecinos surcoreanos con los que aún está en armisticio (cese de hostilidades pero sin un acuerdo de paz) desde 1953.

Un verso suelto en el Pacífico

La isla de Guam tiene una superficie de 544 Km cuadrados. Según Reuters, la población total es de 162.742 habitantes, siendo su población principal los chamorros (mezcla entre micronesios, españoles y filipinos) y en menor medida japoneses y chinos. Ahí viven 6.000 soldados norteamericanos y el gasto militar supone un tercio de la economía. Además, todas las familias tienen algún lazo directo o indirecto con la economía militar. El paro juvenil es del 20% y esto lleva a que tenga la mayor tasa de alistamiento al ejército de los Estado Unidos. Por lo tanto, es manifiesta la importancia que supone la isla para la administración estadounidense. Una base natural en el Pacífico con gran calado estratégico a nivel militar. No obstante, es un territorio no incorporado, pero que sí está bajo su soberanía. Es decir, son ciudadanos estadounidenses pero no tienen derecho a votar en las elecciones presidenciales.

Por su parte, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha sacado adelante nuevas sanciones económicas contra Pyongyang. Las medidas vienen por lo ensayos realizados con misiles balísticos intercontinentales y las diversas pruebas nucleares. Las consecuencias serán el veto a la exportación de hierro (250 millones de dólares), plomo (110 millones) y mariscos (300 millones).

China ya ha dejado clara su posición. Es el gigante asiático del comercio, pero también lo quiere ser de la política internacional. El pasado martes 15 de agosto pidió a las dos naciones el cese de las provocaciones recíprocas ya que “pueden conseguir volver al reactivar el conflicto armado en la península coreana”, muy cercana geográficamente a China.

Desde Pyongyang ya se ha ordenado parar el ensayo balístico por el momento y, de este modo, observar cuáles son los siguientes pasos que toma Washington. Probablemente se refiera a las actuaciones militares conjuntas que cada año hace en aguas del Pacífico con Corea del Sur, consideradas por ambos como defensivas pero que los norcoreanos se toman como ensayo para invadir su territorio.

La tensión es alta. Corea del Norte ha recibido nuevas sanciones en estos meses y dada su capacidad militar hacen que el problema ya no sea regional sino global.

Autor: Daniel Moreno (18 agosto 2017)

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