¿Qué implica el tratado de libre comercio entre la UE y Japón?

El tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Japón ha recibido un nuevo espaldarazo con la firma de los presidentes del Consejo Europeo, Donald Tusk, de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del primer ministro japonés, Shinzo Abe, de un acuerdo político tras cuatro años de negociaciones.

Tal y como ha indicado Juncker, este acuerdo “no es el final del proceso” y ambas partes continuarán hablando en los próximos meses para finalizarlo, con cuestiones aún sobre la mesa, como la protección de las inversiones, donde ambas partes mantienen divergencias dado que la UE defiende que un tribunal dirima los litigios entre inversores y Estados, y Japón defiende un modelo de arbitraje privado.

Sin embargo, el miércoles 5 de julio, la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, y el ministro de Exteriores japonés, Fumio Kishida, alcanzaron el acuerdo con medidas que cubren tanto productos como servicios, incluidos los financieros. A continuación, detallamos algunos de los puntos alcanzados:

SUPRESIÓN DE LOS ARANCELES

Este acuerdo eliminará los aranceles en el 99% de los productos comercializados una vez concluyan los periodos de transición negociados, algo más largos en el caso de productos sensibles como el automóvil o productos agroalimentarios.

El 1% restante de aranceles mejora de forma sustancual el acceso al mercado de la otra parte. Actualmente, las empresas europeas pagan un billón de euros al año en concepto de aranceles a la hora de exportar a Japón.

SECTOR LÁCTEO Y CÁRNICO

Se trata de una industria muy sensible para Japón. La Unión Europea ha conseguido que Japón acepte eliminar los aranceles para el queso duro (parmesano, gouda, cheddar) de forma progresiva en 15 años y una cuota libre de aranceles para los quesos blandos y procesados (mozzarella, queso azul, feta o camembert), que cubre plenamente las exportaciones actuales.

También se eliminarán los aranceles para el vacuno en 15 años y para el porcino en 10 años, igual que en el caso de los alimentos procesados como la pasta o el chocolate. En el caso de la salsa de tomate envasada, se liberalizará su mercado en 5 años.

EXPORTACIONES DE VINO

En el caso del vino, actualmente sujeto a un arancel del 15% y que representa 1.000 millones en exportaciones europeas, se liberalizará cuando entre en vigor el acuerdo.

PROTEGER INDICACIONES GEOGRÁFICAS

Japón ha aceptado proteger 205 indicaciones geográficas europeas, varias de ellas españolas como el Azafrán de la Mancha, el Queso Manchego, el Turrón de Alicante, el Jamón de Huelva, el Jamón de Teruel, así como diversos aceites y vinos, uno de los sectores que más se beneficiarán con el acuerdo.

CONTRATOS PÚBLICOS

Japón ha aceptado crear una ventanilla única para anunciar las licitaciones a semejanza de la base de datos de la UE y ambas bases estarán interconectadas.

SECTOR AUTOMOVILÍSTICO

En este sentido, la parte europea ha aceptado eliminar los aranceles a las importaciones de Japón en siete años. Sin embargo, la UE se reserva el derecho de reintroducir aranceles en caso de que se detecte “un gran daño” a la industria.

ASOCIACIÓN ESTRATÉGICA

Además, ambas partes han acordado una asociación estratégica que cubre el diálogo político y la cooperación en más de 30 sectores, incluido sectores tradicionales como el cambio climático y el desarrollo, pero también el comercio y nuevas áreas como el cibercrimen y la seguridad.

Fuente: Europa Press (7 julio 2017)

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