Las superestrellas del deporte sacan provecho de los lucrativos acuerdos de patrocinio

12/07/2018 | Murad Ahmed (Financial Times)

Cuando Roger Federer se presentó en la Center Court en el campeonato de tenis de Wimbledon esta semana, decenas de fanáticos entre la multitud llevaban gorras y camisas con el logo “RF”, su línea de ropa personal concebida por Nike.

Sin embargo, cuando el campeón comenzó a defender su título de Grand Slam, el Sr. Federer vistió indumentaria fabricada por la marca de ropa japonesa Uniqlo, lo que puso fin a su acuerdo de 24 años con el fabricante estadounidense de ropa deportiva.

El Sr. Federer había firmado uno de los acuerdos de patrocinio deportivo más lucrativos de la historia con Uniqlo, por aproximadamente 300 millones de dólares a lo largo de 10 años. Ya que tiene 36 años de edad, es poco probable que continúe jugando profesionalmente hasta el final del acuerdo, pero ha conseguido una cláusula excepcional que le permite conservar el dinero sin importar si está compitiendo o no.

La presentadora de deportes ESPN presentó los detalles del contrato del Sr. Federer, los cuales fueron confirmados por una persona cercana al acuerdo. Uniqlo, Nike y los representantes del Sr. Federer declinaron a discutir las negociaciones.

En Wimbledon, el Sr. Federer dijo que estaba “entusiasmado” de llevar la marca japonesa por primera vez. “Debo decir que he esperado mucho tiempo para este momento”, dijo. “Me sentí muy cómodo en la pista”.

Los analistas dicen que el Sr. Federer, que ha disfrutado de una carrera estelar al haber ganado más títulos de Grand Slam (20) que ningún otro tenista en la historia, es uno de un grupo selecto de deportistas con renombre mundial. Él está en la línea para poder ganar tantos, si no más, patrocinios corporativos después de dejar las pistas para siempre.

“Hay un pequeño número de deportistas que pueden hacer esto”, según Nigel Currie, fundador de la consultora deportiva NC Partnership. “Tienes que ser una leyenda en un deporte en particular, para que tu nombre nunca desaparezca. El Sr. Federer está en ese nivel. Es una gran leyenda en el deporte y su nombre perdurará”.

Otros en esta categoría élite incluyen a LeBron James, la estrella del baloncesto estadounidense, que esta semana firmó un contrato de cuatro años valorado en 154 millones de dólares para unirse a Los Angeles Lakers la próxima temporada. Sin embargo, ya tiene un acuerdo de patrocinio de por vida con Nike valorado en más de mil millones de dólares, según algunos comentarios hechos por su representante.

Con respecto a su acuerdo con el Sr. James, Nike espera replicar el éxito de comercialización fuera de la cancha que tuvo con la ex estrella de la NBA Michael Jordan. Las continuas ventas de las playeras deportivas de la línea “Jordan” de Nike le han ayudado a obtener un patrimonio neto personal de 1,65 mil millones de dólares en 2018, un aumento de 350 millones de dólares con respecto al año anterior, según el ranking anual de Forbes de los atletas más ricos del mundo.

La estrella del golf Tiger Woods ha ganado 43,3 millones de dólares este año gracias a los acuerdos de patrocinio de grupos como Nike y el fabricante de relojes Rolex, en comparación con tan sólo 1,3 millones de dólares en premios por competir en torneos. El Sr. Woods, de 42 años de edad, ha pasado una década sin ganar un título importante, pero su récord anterior de 14 victorias en los Majors le ha permitido seguir siendo atractivo para los patrocinadores mucho después de los mejores años de su carrera como deportista.

Mientras tanto, el velocista Usain Bolt se retiró en 2017 y pudo ganar 30 millones de dólres este año gracias a los continuos contratos de patrocinio con empresas como el grupo de ropa deportiva Puma, la marca de bebidas Gatorade y el fabricante de relojes Hublot.

El Sr. Currie dijo que los grupos corporativos generalmente negocian acuerdos de patrocinio con los deportistas para que su marca sea vista por grandes audiencias, utilizando en efecto a los deportistas como vallas publicitarias. Pero un pequeño grupo élite de superestrellas, capaces de permanecer en la conciencia pública después del final de sus carreras, son altamente cotizados ya que las empresas creen que pueden generar ventas mucho después de que se jubilan.

“Los beneficios se centran más sobre la conciencia y la exposición de la marca”, dijo. “Se trata de ver la marca, pero también de vender millones y millones de zapatos, shorts, playeras y todo lo demás”.

Fast Retailing, la compañía matriz de Uniqlo, dijo que el Sr. Federer era un “embajador perfecto” para la marca, insistiendo en que el acuerdo era “más que un simple patrocinio deportivo”.

“Estamos comenzando a hablar sobre la mejor forma de alinear los intereses humanitarios personales, las fortalezas y la disponibilidad de Roger con nuestros programas comunitarios”, dijo.

Aun así, los acuerdos a largo plazo con atletas pueden ser arriesgados. En 2012, Nike rescindió su contrato con Lance Armstrong, ciclista estadounidense con quien desarrolló la fundación benéfica “Live Strong” que se convirtió en una marca mundial, después de las revelaciones de que se había dopado para mejorar su rendimiento durante sus siete victorias en el Tour de Francia.

Los patrocinadores a menudo incluyen cláusulas de moralidad en sus contratos, lo que les permite finalizar acuerdos si la conducta personal de una deportista resulta perjudicial. Aun así, Nike mantuvo su relación con el Sr. Woods, a pesar de la repercusión en la reputación del golfista de las revelaciones de asuntos extramatrimoniales en 2009.

Los grupos corporativos favorecen desproporcionadamente los acuerdos de patrocinio con hombres. La deportista femenina mejor pagada del mundo es la tenista Serena Williams, que ganó 19 millones de dólares en patrocinios en 2017, sumados a los 8 millones de dólares que ganó en premios el año pasado. Pero ella cayó en la lista anual de Forbes de los 100 deportistas mejor remunerados, después de que su embarazo le impidiera jugar ciertos torneos.

Simplemente haber firmado a una estrella puede aumentar el valor de una empresa. Las acciones en el club de fútbol Juventus subieron un 9% ante los rumores de que el futbolista Cristiano Ronaldo estaba considerando irse a jugar con los campeones de la liga italiana, ya que los inversores pensaban que el jugador portugués ayudaría a promocionar el club entre aficionados en todo el mundo.

Yendo en el sentido opuesto, el precio de las acciones de Nike cayó un 4% esta semana, después de que el Sr. Federer terminara su alianza con la compañía estadounidense.

El tenista suizo le ofreció a Nike la oportunidad de igualar la oferta de Uniqlo, pero rechazaron la oferta, según una persona familiarizada con el trato. Nike conserva la marca sobre el logotipo de RF, pero no dijo si tenía la intención de mantener la marca o cuánto tiempo estaría asignada a la empresa.

El Sr. Federer dijo que tenía la intención de continuar usando zapatillas Nike por el momento, ya que Uniqlo no fabrica zapatos, pero quería obtener los derechos de la línea de ropa RF.

“El logotipo de RF es de Nike en este momento, pero será mío en algún momento”, dijo el Sr. Federer.

“Espero que en el futuro cercano Nike pueda ser amable y servicial durante esa transición. También es algo que fue muy importante para mí, para mis aficionados realmente. Son mis iniciales. Son mías. Lo bueno es que el logotipo no será de ellos para siempre. En un corto periodo de tiempo, será mío”.

Federer’s Uniqlo deal underscores value of legendary status

12/07/2018 | Murad Ahmed (Financial Times)

As Roger Federer stepped on to Centre Court at the Wimbledon tennis championships this week, scores of fans in the crowd wore hats and shirts emblazoned with the “RF” logo, his personal clothing line made by Nike.

Yet, as the champion began the defence of his Grand Slam title, Federer wore apparel made by Japanese clothing brand Uniqlo, in effect ending his 24-year association with the US sportswear maker.

Federer, it emerged, has signed one of the most lucrative sports sponsorship deals in history, with Uniqlo paying roughly $300m over 10 years for the tie-up. Aged 36, he is unlikely to continue playing professionally until the end of the deal, but has obtained a rare clause that allows him to keep the money regardless of whether he is competing.

Sports broadcaster ESPN first reported the details of Federer’s contract, with one person familiar with the deal confirming them. Uniqlo, Nike and representatives for Federer declined to discuss the negotiations.

Speaking at Wimbledon, Federer said he was “excited” about wearing the Japanese brand for the first time. “I must tell you, it’s been a long time coming,” he said. “I felt very good out there.”

Analysts say Federer, who has enjoyed a stellar career having won more Grand Slam titles (20) than any man in history, is one of a select group of globally renowned athletes. He is in line to earn just as much, if not more, from corporate endorsements after he sets down his racket for good.

“There are a small number of athletes that can do this,” said Nigel Currie, founder of sports consultancy NC Partnership. “It’s all about being a legend in a particular sport so their name is never really going to go away. Federer is in that league. He is a huge legend in the sport and his name will live on for a very long time.”

Others in this elite category include LeBron James, the US basketball star, who this week signed a four-year contract worth $154m to join the Los Angeles Lakers from next season. However, he already has a lifetime sponsorship deal with Nike worth over $1bn, according to comments attributed to his agent.

With its deal with James, Nike hopes to replicate the off-court merchandising success it had with former NBA star Michael Jordan. Continued sales of the “Jordan” line of Nike trainers has helped him gain a personal net worth of $1.65bn in 2018, up $350m from a year earlier, according to the Forbes annual rankings of the world’s richest athletes.

Golfer Tiger Woods has earned $43.3m this year from endorsements by groups including Nike and watchmaker Rolex, compared with just $1.3m in prize money from competing in tournaments. Aged 42, it has been a decade since Woods has won a Major title, but his earlier record of 14 Major championship victories has allowed him to stay attractive to sponsors long after the best years of his playing career.

Meanwhile, sprinter Usain Bolt retired in 2017 and was still able to earn $30m this year thanks to continued sponsorship contracts with groups including sportswear group Puma, drinks brand Gatorade and watchmaker Hublot.

Mr Currie said corporate groups typically sponsor athletes so that their brand is seen by large audiences, in effect using sportspeople as billboards. But a tiny cadre of superstars, able to stay in the public consciousness after the end of their careers, are desired as companies believe they can generate sales long after retirement.

“The benefits are much more about awareness and exposure,” he said. “This is about seeing the brand name, but also selling millions and millions of shoes, shorts, kit and whatever else.”

Fast Retailing, parent company of Uniqlo, said Federer was a “perfect ambassador” for the brand, insisting the deal was “more than just sports sponsorship”.

“We are in the very early stages of discussing how best to align Roger’s personal humanitarian interests, strengths and availability with our community programmes,” it said.

Still, long-term deals with athletes come with perils. In 2012, Nike terminated its contract with Lance Armstrong, with whom they developed the US cyclist’s “Live Strong” charitable foundation into a global brand, following revelations he had taken performance enhancing drugs during his seven Tour de France victories.

Sponsors often include morality clauses in their contracts, allowing them to end deals if an sportsperson’s personal conduct proves damaging. Even so, Nike maintained its relationship with Woods, despite the reputational fallout from revelations of the golfer’s extra-marital affairs in 2009.

Corporate groups disproportionately favour sponsorship deals with men. The world’s best paid female athlete is tennis player Serena Williams, who earned $19m in endorsements in 2017, adding to the $8m she earned in prize money last year. But she fell out of Forbes’s annual list of Top 100 earning athletes, following a pregnancy that prevented her from playing.

Simply having a star on the books can add to a company’s value. On Thursday, shares in football club Juventus rose 9 per cent on rumours that footballer Cristiano Ronaldo was considering a transfer to the Italian league champions, with investors believing the Portuguese player would help market the club to fans around the world.

Nike’s share price shed about 4 per cent this week, after the Swiss tennis champion ended his association with the US company.

The tennis player offered Nike the chance to match Uniqlo’s offer, but it passed, according to a person familiar with the deal. Nike retains the trademark over the RF logo, but would not say whether it intended to keep the brand or how long it was assigned to the company.

Federer said he intended to continue wearing Nike trainers for the time being, as Uniqlo does not manufacturer shoes, but wanted to gain the rights to the RF clothing line.

“The RF logo is with Nike at the moment, but it will come to me at some point,” said Federer.

“I hope sooner rather than later, that Nike can be nice and helpful in the process to bring it over to me. It’s also something that was very important for me, for the fans really. They are my initials. They are mine. The good thing is, it’s not theirs forever. In a short period of time, it will come to me.”

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