Los costes de la “ignorancia” financiera

Desde una hipoteca a una cuenta bancaria, pasando por un préstamo o a un fondo de pensiones. Cada año aumentan los productos financieros y se vuelven más accesibles, con el inconveniente de que la población no aprende su funcionamiento a la misma velocidad.

“La ignorancia financiera conlleva costes significativos”, resume el banco mundial en la introducción de un informe sobre alfabetización financiera elaborado conjuntamente con la Universidad George Washington y Standard & Poor´s (S&P).

El informe pone de manifiesto que los consumidores que menos entienden el concepto de interés compuesto tienen un mayor gasto de transacción, acumulan un mayor número de deudas y pagan mayores tasas de interés en sus préstamos, además de ahorrar menos dinero.

Por su parte, aquellos que comprenden mejor el mundo de las finanzas planean mejor su jubilación y pensión y tienen a diversificar más el riesgo de sus inversiones.

Pese a la importancia de conocer el universo de las finanzas, el mundo parece no estar preparado para el contexto actual: solo una de cada tres personas pueden ser consideradas “alfabetizadas” en términos financieros.

LA POBLACIÓN CON MENOS CONOCIMIENTOS
Independientemente del grado de desarrollo de la economía, las mujeres, las personas con menos recursos y con menor nivel educativo tienden a mostrar un menor conocimiento de los conceptos financieros. A nivel mundial, el 35% de los hombres pueden ser considerados “alfabetizados” en términos financieros frente al 30% de las mujeres.

Por otro lado, las mujeres tienden a mostrar un menor conocimiento del mundo financiero independientemente de su edad, procedencia, nivel de educación e ingresos, a excepción de en China y Sudáfrica, donde la media de alfabetización financiera es baja en ambos sexos.

Otra de las tendencias es el mayor conocimiento entre las personas con más recursos económicos. En las economías emergentes, el 60% de la población más rica cuenta con un 31% de personas con conocimientos financieros, frente al 23% de los que pertenecen al 40% del sector de la población con menos recursos.

Esta brecha es similar en la mayor parte de las economías desarrolladas, aunque en algunas la diferencia sea mayor. Por ejemplo, en Italia el 44% de los adultos que pertenecen al sector más acomodado tienen conocimientos financieros frente al 27% de los italianos que forman parte de la población con menos recursos.

LOS USUARIOS DE PRODUCTOS FINANCIEROS
La mayoría de los usuarios encuestados con una cuenta bancaria o con un proveedor de pago a través del teléfono móvil consideran que han dado un paso importante a la hora de participar en el sistema financiero. Sin embargo, el informe resalta que “el acceso a los servicios financieros no es un fin en sí mismo, sino un medio hacia un fin”.

En este sentido, el estudio considera que las personas que utilizan productos financieros y no conocen su funcionamiento tienen mucha más probabilidad de sufrir un “desastre financiero” como una bancarrota o una deuda elevada.

Fuente: Europa Press

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