Los gastos habituales y la amortización de deudas consumen más del 60% del salario

01/02/2018 | Europa Press

 

Los gastos necesarios del día a día, junto con los destinados la amortización de deudas consumen más del 60% de los ingresos de los españoles, según el comparador online Rastreator.

En concreto, los gastos que ocupan la mayor parte de los ingresos de los españoles son los destinados a pagar gastos necesarios del día a día, como facturas, comida o transporte, que suponen casi el 43,2% de lo que ganan los consumidores, mientras los dedicados a amortizar las deudas contraídas en el pasado suponen el 20,4% del total.

Esta distribución del presupuesto para cubrir las necesidades de consumo básico deja escaso margen para otras cuestiones también importantes como son el ahorro, el ocio e incluso la inversión, según el comparador online.

Respecto al resto del dinero disponible, aunque por un estrechísimo margen, los españoles prefieren gastarse su dinero en cosas que catalogan como prescindibles (15,22%), como son caprichos, salidas nocturnas y ocio, antes que dedicarlo al ahorro. De hecho, el 15,17% de los ingresos los dedican a este fin. En esta misma línea, el 43,3% de los encuestados afirma que no ahorra o ahorra más porque prefiere darse caprichos.

En lo relativo a la inversión, aunque la proporción de la renta dedicada a ello es modesta, y apenas alcanza el 6%, existe una parte considerable de la población que prefiere renunciar al consumo actual para obtener beneficios futuros, es decir, hasta un 41,5% de la población afirma que destina dinero a este fin y elige invertir algo de sus recursos actuales con la expectativa de recibir una rentabilidad más adelante.

En cuanto a la distribución de los ingresos, todas las generaciones coinciden en que aportan la máxima cantidad a los gastos necesarios de su día a día, aunque la aportación avanza a medida que lo hace la edad de los consumidores, algo lógico si se tiene en cuenta que las cargas económicas de los jóvenes suelen ser menores que las de los mayores.

Precisamente lo contrario ocurre con los gastos prescindibles, ya que en este caso son los adultos de mayor edad -de entre 55 a 65 años- los que menos destinan a ese fin (13,3%) en contraposición a los jóvenes de entre 18 y 24 años (23,9%).

Pero no todas las generaciones prefieren gastarse su dinero en cosas prescindibles. Así, las únicas que dedican más parte de sus ingresos al ahorro antes que a gastos superfluos son las de entre 25 y 44 años -los jóvenes de entre 25 y 34 años destinan el 20,3% y los de entre 35 y 44 años el 14,1%-, aunque de ambas, la generación de mayor edad (35 a 44 años) lo hace por un margen muy estrecho de diferencia que no alcanza ni un punto porcentual.

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