Los países desarrollados tardan en adoptar los pagos a través de los móviles

15/10/2015 | Daniel Thomas (Financial Times) – Financial Times Español

Los sobresalientes lanzamientos de aplicaciones de dinero móvil por parte de Apple y Samsung pueden haber capturado los titulares — ambas compañías se han unido recientemente a las empresas que ofrecen a la mayoría de los pudientes propietarios de costosos teléfonos inteligentes la capacidad de pagar por los bienes con sólo ‘pasar’ sus teléfonos — pero es la evolución de los sistemas de pagos en los países supuestamente menos desarrollados de África y Asia la que señala el camino hacia el futuro probable de la banca móvil en general.

Solamente con la aplicación Samsung Pay se llevaron a cabo transacciones que equivalieron a más de 30 millones de dólares durante el primer mes en Corea del Sur. La ‘billetera’ de Samsung permite a los propietarios de sus teléfonos hacer pagos sin contacto en el punto de venta, así como hacer pagos online.

Aunque Samsung y Apple indudablemente ayudarán a difundir la utilización de los pagos móviles, la realidad es que el teléfono móvil como medio de pago continúa estando dedicado a un reducido nicho de mercado, incluso en los mercados desarrollados.

En el Reino Unido, por ejemplo, sólo un 1 por ciento de la población utiliza sus móviles para hacer pagos diariamente, según Deloitte, aunque más personas están empezando a probar esporádicamente los servicios mientras que los grandes minoristas adoptan sistemas de pago sin contacto.

Los sistemas de pago móvil mayormente copian la premisa básica del pago con tarjetas de débito y de crédito, así como la de las carteras que muchas personas todavía llevan. Esto los convierte en una alternativa de alta tecnología, más que en una actualización obvia, para algunas personas, aunque los pagos móviles por lo general ofrecen una mejor identificación y autenticación de los usuarios que el dinero en efectivo o las tarjetas.

Pero los analistas anticipan un mayor cambio a medida que se añadan más servicios financieros y mayor interactividad, que es cuando los pagos móviles se convertirán en la banca móvil. Los países de África subsahariana y de Asia, donde los sistemas bancarios tradicionales no están tan sólidamente arraigados, ya están apuntando hacia esa dirección.

Los usuarios de móviles en los países en desarrollo no necesariamente quieren utilizar sus teléfonos sólo para pagar por la comida en el supermercado ya que, a veces, ni siquiera tienen una cuenta bancaria. Más bien, el teléfono móvil está asumiendo funciones adicionales como la de ser un ‘lugar’ para mantener el dinero seguro y transportarlo, así como la de permitir la adquisición de otros servicios financieros de proveedores de confianza.

Las billeteras móviles en los países en desarrollo se han convertido en un medio de proporcionar una cuenta de valor almacenado por medio de la cual se puede recibir un pago en un dispositivo móvil y convertirlo en efectivo a través de un agente.

Según Juniper Research, los dispositivos móviles han permitido que la gente en “mercados con extrema carencia de servicios bancarios logre inclusión financiera por primera vez”, y descubrió que más de 15 países tenían más cuentas de dinero móvil que cuentas bancarias a finales de 2014.

Un sinnúmero de servicios de pagos móviles en África siguen usándose como sistemas para la transferencia de dinero y para la recarga de tiempo iniciados por planes como M-Pesa de Vodafone, mediante el cual las personas pueden transferir dinero y pagar por mercancía.

Pero los servicios se están expandiendo rápidamente para incluir el desembolso de préstamos, el pago de facturas y la obtención de micro seguros. Juniper cita a India como un ejemplo de ello. La billetera más popular es Paytm, pero las nuevas compañías que están incorporándose al sector ya han recibido la aprobación para proporcionar una gama más amplia de productos, tales como la aceptación de depósitos y el envío de remesas.

En el futuro, también se espera que los teléfonos móviles asuman funciones financieras adicionales en los mercados occidentales.

Paula Felstead, directora de estrategia de negocios y dirección de Visa Europe, declaró que la primera oleada de aplicaciones de banca móvil se ha concentrado exclusivamente en la banca, es decir, en el movimiento de pagos desde, hacia y entre cuentas.

Pero, la Sra. Felstead añadió que el comportamiento del consumidor y los avances de la tecnología bien pudieran cambiar esto con nuevas formas de movilizar dinero, que estén impulsadas por el acceso móvil, entre las personas.

Stephen Ley, socio de servicios financieros y especialista en pagos de Deloitte, declaró que las aplicaciones de banca móvil ya han superado a las interacciones con los clientes en las sucursales bancarias y online, aunque la mayoría de la actividad sea simplemente comprobar los saldos.

Según la opinión de ejecutivos de la industria, los bancos tienen que liderar el cambio en el comportamiento de los consumidores, debido a su confiabilidad y a las estrictas licencias necesarias para extenderse a otros servicios financieros.

“Los consumidores están siendo rodeados por nuevas opciones de pago todos los días, pero incluso en esta era digital siguen teniendo más confianza en sus bancos para la mayoría de sus necesidades financieras”, dijo Mark Barnett, presidente de la división del Reino Unido e Irlanda de MasterCard.

Pero Julien Duvaud-Schelnast, gerente de Arthur D. Little, una consultora con sede en EEUU, afirmó que la banca móvil se encuentra todavía en su infancia.

Él anticipa que el mercado se expandirá a nuevas áreas, tales como pagos por medio de débito directo, y añadió que más de la mitad de los usuarios de teléfonos inteligentes en EEUU utilizó servicios de banca móvil en 2014. Sin embargo él afirmó que, hasta el momento, los celulares están actuando principalmente como un canal complementario para las actividades básicas, tales como comprobar los saldos, en lugar de proporcionar la principal vía de acceso a las actividades bancarias.

En términos de proporcionar acceso a una gama completa de servicios bancarios, parece que los celulares todavía tienen un largo camino por recorrer.

 

Developed world plays waiting game with mobile payments

10/15/2015 | Daniel Thomas (Financial Times) – Financial Times English

High-profile mobile money launches by Apple and Samsung may have caught the headlines — both have recently joined the ranks of companies offering mostly wealthy owners of expensive smartphones the ability to pay for goods with a swipe of their handsets. But it is the developments in payments systems in supposedly less developed nations in Africa and Asia that point the way to the probable future for wider mobile banking.

More than $30m in transactions were made in the first month in South Korea with Samsung Pay alone. Samsung’s “wallet” lets the owners of its phones make contactless payments at the point of purchase, as well as online payments.

But while Samsung and Apple will undoubtedly help the use of mobile payments to spread, the reality remains that the mobile phone as a means of payment remains relatively niche even in developed markets.

In the UK, for example, just 1 per cent of people use their phones to make payments on a daily basis, according to Deloitte, even if more are beginning to sporadically test services as big retailers adopt contactless payment systems.

Mobile payment schemes mostly copy the basic payment premise of debit and credit cards, as well as the wallets that many people still carry. This makes them a high-tech alternative rather than an obvious upgrade for some people, even if mobile payments usually offer better user identification and authentication than cash or cards.

But analysts anticipate a further shift as more financial services and greater interactivity are added, which is when mobile payments will become mobile banking. Countries in sub-Saharan Africa and Asia, where traditional banking systems are less well entrenched, already point the way.

Mobile users in developing nations do not necessarily want to use their phones just to pay for food at the supermarket as, sometimes, they do not even have a bank account. Instead, the mobile phone is taking on extra roles as a place to keep money safe and move it around, as well as to acquire other financial services from trusted providers.

Mobile wallets in developing nations have become a means of providing a stored value account through which to receive a payment on a mobile device and turn it into cash through an agent.

According to Juniper Research, mobile devices have enabled people in “highly underbanked markets to achieve first-time financial inclusivity” and it found that more than 15 countries had more mobile money accounts than bank accounts at the end of 2014.

Many of the mobile payments services in Africa remain forms of money transfer and airtime top-up systems pioneered by schemes such as Vodafone’s M-Pesa, where people can move money and pay for goods.

But services are quickly expanding to include loan disbursement, bill payment and micro insurance. Juniper cites India as a case in point. The most popular wallet is Paytm, but new entrants have been granted approval to provide a wider range of products such as acceptance of deposits and fund remittances.

Mobile phones are also expected to take on extra financial functions in the future in western markets.

Paula Felstead, chief officer for business strategy and direction at Visa Europe, says that the first wave of mobile banking apps has been focused on pure banking — the moving of payments from, to and between accounts.

But, she adds, consumer behaviour and technology advances could well change this with new ways to move money between people that is driven by mobile access.

Stephen Ley, financial services partner and payments specialist at Deloitte, says that mobile banking apps have already overtaken branch and online interactions with customers, even if much activity is just balance checking.

Banks need to lead the change in consumer behaviour, according to industry executives, given their trusted status and the strict licenses needed to extend into other financial services.

“Consumers are being surrounded by new payment choices every day but even in this digital age they continue to trust their banks the most for their financial needs,” says Mark Barnett, president of MasterCard UK and Ireland.

But Julien Duvaud-Schelnast, manager at Arthur D. Little, a US-based consultancy, says mobile banking is still in its infancy.

He expects the market to expand into new areas such as direct debit payments, and he adds that more than half of smartphone users in the US used mobile banking services in 2014. So far, however, he says mobile is mostly acting as a complementary channel for basic activities, such as balance checks, rather then providing the main route of access to banking activities.

In terms of providing access to a full range of banking services, it seems that mobile still has a long way to go.

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“FT” and “Financial Times” are trade marks of “The Financial Times Limited”.
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