Más allá del deporte

También el deporte entiende de clases sociales, no por quien lo consume si no por cómo se paga al deportista. Además de eso, hay una marcada brecha de género que recientemente ha vuelto a dejar en evidencia la victoria de la selección española femenina, al ganar a Francia en el Campeonato de Europa llevándose el oro. Muchas deportistas españolas tienen que ir a hacer las américas si no quieren vivir como mileuristas. Allí la WNBA (Liga femenina de baloncesto americana) reparte entre sus deportistas más de 10 millones de dólares, sin embargo, esta cifra es igual que el sueldo de Danilo Gallinari, jugador masculino de la NBA que ocupa el puesto 50 en el ranking de sueldos en hombres.

Hace más de una década que los sueldos de los deportistas son de varios millones de euros o dólares. En Estados Unidos los deportes en que más se pagan (independientemente de lo que genere el deportista por publicidad) son el beisbol, fútbol americano y baloncesto. Por ejemplo, Matt Ryan cobra 42 millones de dólares sólo de su ficha como jugador de fútbol americano. Jugadores de baloncesto como Kobe Bryant llegan a los 23 millones de dólares, muy lejos de las fichas que reciben en España los jugadores de baloncesto donde los mejores pagados, como Rudy Fernández, se embolsan entre 3 y 4 millones de euros. Ahora bien, en el fútbol, España tiene los mejores sueldos. Las dos grandes estrellas Ronaldo y Messi cobran 20 y 17 millones de euros respectivamente.

El deporte rey

¿Por qué los sueldos son tan elevados? Su principal motivo radica en la amplia demanda que hay de esos deportes sumado al marketing que se hace en torno a ellos. Asimismo, estos sueldos se ven ampliamente incrementados por los contratos de publicidad.

La siguiente pregunta es ¿Y por qué las mujeres deportistas cobran tan poco? Si se compara los índices de audiencia entre el fútbol femenino y masculino en España, se observa que el femenino tiene una audiencia que equivale al 0,01% respecto al masculino. Otra variable a considerar es que los equipos son empresas privadas y, por lo tanto, buscan la mayor rentabilidad llegando incluso a fichar jugadores por su imagen más que por su calidad de juego. Muchos presidentes de grandes clubs de fútbol tienen una amplia trayectoria como empresarios. También sienten los colores, pero del dinero. Sin ir más lejos, los equipos de la liga española hacen fichajes por valor de 90 millones de euros y, sin embargo, si ganan la Champions League (máxima competición de prestigio y dinero) reciben en torno a 60 millones. Es decir, parece que el negocio no es rentable. No obstante, como en cualquier empresa, los equipos crean una imagen de marca que los posicione y justifique el precio de una entrada o un tour por su estadio. La temporada 2016/2017 el Real Madrid facturó 620,1 millones de euros y el Barcelona 620,2 millones.

Por otro lado, la prima para los jugadores del Madrid por ganar la Liga fue de 300.000 euros, para las jugadoras del Atlético fue de 54 euros. El tenis, es una excepción, ya que desde hace unos años paga la misma cantidad monetaria en premios para los hombres y las mujeres.

No obstante, el deporte femenino, dado su bajo consumo, no firma grandes acuerdos televisivos, ni apenas vende camisetas o entradas. Pero ese bajo índice de audiencia viene por los pocos recursos que la federación y los propios clubs dotan para publicitar los eventos y, como no hay audiencia, las televisiones acaban emitiendo las competiciones deportivas masculinas. Aún queda mucho recorrido para que ser deportista y campeona nacional sea una profesión.

Autor: Daniel Moreno (10 julio 2017)

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