Porque ser del Athletic es otro rollo

29/05/2015 | Victor Calle Marsella

Mis primeros recuerdos giran en torno a una pelota, ¿qué sería de mi vida sin ella?, me pregunto muchas veces.

El fútbol es pasión, emoción y sentimiento. Pienso que hay pocas cosas que te hagan sentir lo que inspira este deporte, ¿será por eso que 7 de cada 10 españoles se identifican con un equipo de fútbol?

Echo la vista atrás y recuerdo cuando mi padre me llevaba al fútbol, quizás entendía poco, pero lo suficiente para acordarme. Ir a la Catedral (nombre que recibe el estadio del Athletic) del fútbol no era lo habitual, mi templo era otro. Hay cosas que no se olvidan y sabía que, pese a no ser el equipo de mi tierra y de mi corazón, ser del Athletic era otro rollo.

Cuando entras a San Mamés, el himno te hace presagiar que algo grande va a ocurrir, el rugido de la Catedral y de su gente, el color rojiblanco ambienta el estadio, aquel olor a puro del señor de la boina, el hombre de la bota, el aitite y el nieto compartiendo la bandera…

Entonces, ¿qué es ser del Athletic?, me pregunto.

Sería muy osado por mi parte responder a una cuestión así. El Athletic de Bilbao es un club distinto, una cultura futbolística diferente. La cantera, su tesoro más preciado.

Los niños nacen y crecen con la camiseta bajo el brazo. Esto significa que para cualquier joven futbolista vasco, su mayor sueño sea jugar en San Mamés con la indumentaria del Athletic.

Un club familiar y cercano, donde los jugadores son conocidos por todos. En el que es posible que la estrella del equipo haya sido tu propio compañero de colegio, familiar de un amigo tuyo o vecino de toda la vida. Una realidad que acerca a los niños a creer en sus propios sueños. Poco más de la mitad de los seguidores del Athletic confiesa que lo es porque nació o reside en el País Vasco.

Las prácticas sociales que hace el Athletic con el resto de ciudadanos son constantes. Es habitual, por ejemplo, la visita de jugadores y técnicos a colegios de la ciudad y de la provincia, donde se fomenta la marca y se promueve la cantera.

El fútbol crea un espacio público de identificación y para eso los vascos son insuperables. Su identidad con el club les convierte en una especie única, en la que el equipo y los colores son lo primero.

Según un estudio realizado por Ramón Llopis Goig, catedrático de la Universidad de Valencia, Identificación con clubes y cultura futbolística en España, el equipo con mayores valores sociales en España es el Athletic de Bilbao. La diferencia respecto a otros equipos es el amor a la tierra, a la lengua y a sus tradiciones. Esto no nos hacer extrañar que dos de sus principales patrocinadores sean vascos: Petronor y BBK.

La marca Athletic es posiblemente una de las firmas más potentes del fútbol nacional. El cuarto club en España con el que la gente más se identifica después de Real Madrid, Barcelona y Valencia, pero no hay que olvidar que el Vizcaya tiene mucha menos población que Madrid, Barcelona o Valencia.

¿Cómo es posible que un club con una política de fichajes basada en la cantera vasca, sea capaz de competir al máximo nivel?

El Athletic de Bilbao, uno de los pocos equipos españoles que aún son controlados por sus socios, mantiene con orgullo esa política no escrita de únicamente disputar sus encuentros con jugadores con orígenes vascos. Lo llamativo de todo esto es como con un mercado tan restringido, son capaces de competir en la élite a tan alto nivel. La respuesta es contundente, su cantera.

El club hace un trabajo exhaustivo con todo el fútbol base vizcaíno, no sólo con sus secciones inferiores, sino también con los clubes pertenecientes a la provincia. Una manera de trabajar muy detallada, mimada y cuidada hace que el Athletic Club tenga una de las mejores canteras de ámbito nacional. En proporción a su presupuesto, el club rojiblanco invirtió en 2011 un 16% al fútbol de cantera, más del doble que Barcelona y Madrid juntos (entre ambos poco más del 6%).

A esto, hay que añadir el amor que tienen los jugadores al club y a los colores. También es destacable el buen nivel de nóminas que tienen los canteranos. El salario medio que tiene un jugador del Athletic es de 1,48 millones de euros por temporada, siendo el sexto equipo mejor pagado de la Liga BBVA.

No cabe duda que el Athletic Club de Bilbao es uno de esos clubes que cautivan y enamoran a cualquier aficionado del balón. Una institución de leyenda, única y digna de admirar, donde Lezama es el mayor baluarte.

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