¿Qué es y cómo funciona un plan de pensiones?

¿Eres una persona ahorradora? ¿Miras por tu futuro? Seguro que te preguntas el porqué de esta pregunta y más adelante lo averiguarás. “El plan de pensiones”, es algo que los expertos dicen que será una necesidad básica en un futuro próximo, si queremos mantener nuestro nivel de ingresos cuando nos jubilemos.

Para saber más sobre este producto financiero, vamos a responder cinco preguntas clave, que muchos nos hemos o en nuestro caso nos estamos planteando:

1.- ¿Qué es un plan de pensiones?

Se trata de un instrumento financiero de ahorro, es decir, un producto que ofrece cualquier banco, con el objetivo de guardar dinero de cara a nuestra jubilación. Para que nos hagamos una idea, sería como tener dos cuentas en el banco y en una de ellas ingresaríamos el dinero que queramos cuando queramos, sin poder tocarlo hasta el día que finalicemos nuestra vida laboral.

Existen varios tipos:
Planes de Pensiones Individuales, los que podemos adquirir en entidades financieras.
Planes de Pensiones de Empleo, la empresa en la que trabajamos es la que aporta o bien ambas partes, la empresa una cantidad y nosotros otra.
Planes de Pensiones de Empleo Asociado: promovidos por asociaciones u otras agrupaciones.

2.- ¿Por qué y cuándo es conveniente tener uno?

Siendo sinceros, si hablamos del porqué contratarlo, todos sabemos que el actual sistema de pensiones es algo insostenible en el tiempo, ya que las recaudaciones anuales de la Seguridad Social no cubren los gastos que tenemos en pensiones, o lo que es lo mismo tenemos una población envejecida. Por ello, es mejor que empecemos a ahorrar y a pensar nosotros mismos en nuestra jubilación (recordad que otros no lo harán por nosotros) si queremos que nuestro nivel de ingresos y por lo tanto de vida no cambie en un futuro.

Pues bien, vayámonos a la otra gran pregunta, cuándo debemos comenzar a ahorrar, la respuesta es muy sencilla y directa, cuanto antes mejor, pero ojo, que ahora no cunda el pánico, no importa cuando sea, lo que vale es comenzar. Expertos aconsejan que planifiquemos la jubilación desde que entramos al mercado laboral, pero en realidad eso lo hacen muy pocos, pero si algo debemos tener claro es que cuanto antes empecemos, tendremos más años para ahorrar y nos generará una mayor rentabilidad.

3.- ¿Es mejor ahorrar mes a mes o al final de año?

En este caso nos sirve el refrán de “para gustos los colores”. Aquí cada uno nos gestionamos como podemos y queremos, pero lo más recomendable es realizar aportaciones mensuales o trimestrales, porque nos genera un “hábito” de ahorro, además de ayudarnos distribuirnos mejor el riesgo que pueda tener dicha inversión.

4.- ¿Podemos disponer del dinero ahorrado?

Obviamente el dinero lo recuperaremos, normalmente será al llegar la ansiada fecha que muchos sueñan nada más comenzar a trabajar, el día en el que los madrugones se acaban y la tranquilidad llega a nuestras vidas, el día que nos jubilamos, pero existen otros supuestos de cobro anticipado: desempleo prolongado, enfermedad grave o desahucio. En 2015, salió una nueva posibilidad, podremos disponer de las aportaciones realizadas con al menos 10 años de antigüedad.

A consecuencia de esta pregunta, nos viene a la cabeza otra ¿cómo cobraremos el plan de pensiones? La respuesta es que tenemos varias opciones para elegir:
Rescate en forma de renta, es decir, cobrar una cantidad al mes, al trimestre o al semestre, lo que nosotros decidamos.
Rescate en forma de capital, todo el dinero de golpe (puede suponer que paguemos muchos impuestos el año de nuestra jubilación).

5.- ¿Qué nos suponer fiscalmente tener un plan de pensiones?

¡Estamos de enhorabuena! Tener un plan de pensiones, es el único instrumento financiero que nos genera una reducción en el IRPF (el Impuesto sobre la Renta de la Personas Físicas), es decir, pagaríamos menos. La cantidad de dinero máxima que podemos aportar al plan de pensiones con derecho a reducción son 8.000€, por lo que si tributamos con un 20% en IRPF y hemos ingresado 6.000€, Hacienda nos devolverá:

6.000€ x 0,2 = 1.200€

Pero… Si si, hay un pero. Una vez nos jubilemos y nos vayamos de retiro a la playa o nos dé por viajar, CUIDADO porque Hacienda nos llamará a la puerta (o por teléfono si estamos fuera) y nos pedirá que paguemos impuestos por el dinero ahorrado durante tantos años, como si fuese un rendimiento de trabajo.

¡Si algo nos ha quedado claro es que debemos empezar a pensar en nuestra jubilación ahora que somos jóvenes y ahorrar para cuando llegue el día en que todos los días sean de fiesta!

Artículo elaborado en colaboración con El Diario Montañés

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