¿Qué hacer después de colgar las botas?

19/05/2015 | Víctor Calle Marsella

Esta es la pregunta que actualmente se hacen los 2.503 futbolistas profesionales que hay en toda España. Cuando llegue la hora de retirarse de los campos de fútbol los que pusieron en práctica el sentido común y la educación financiera disfrutarán del tiempo perdido para hacer aquellas cosas que antes no pudieron permitirse, mientras que otros sufrirán un descenso en su calidad de vida.

Antes de la crisis económica miles de futbolistas de Segunda B y Tercera se ganaban la vida alejados del resplandor que envolvía al fútbol español de primera división. En ese pasado que ahora parece lejano, estos futbolistas ganaban sueldos que alcanzaban cifras de cuatro o cinco mil euros mensuales. La crisis les ha reducido los sueldos un 75% y ahora su realidad no es ni la de los mileuristas y sus sueldos no les aseguran un futuro económico estable, lo que ha llevado a algunos a malvivir con tal de cumplir su sueño deportivo.

La ilusión de disfrutar y vivir de ser futbolistas profesionales fue truncada por la realidad económica que se vive en España en los últimos años, situación que ha abierto los ojos a todos aquellos jugadores que, inmersos en la vorágine del deporte, no se daban cuenta de lo efímera que es la vida del deportista de élite y profesional. Es por eso que los jugadores deben tener un apoyo institucional, para mejorar su educación financiera y así para planear su futuro, y una ayuda psicológica que les brinde asistencia a la hora del retiro profesional.

Este futuro incierto ha llevado a la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) a pensar en la vida después del fútbol, y por ello tiene establecidos convenios con instituciones educativas para facilitar la educación de los futbolistas, además de proporcionar becas de estudios y charlas informativas. Asistencia de la que se han aprovechado más de 1.300 profesionales para continuar sus estudios universitarios, su formación profesional, aprender idiomas o cursos relacionados con el deporte. En la actualidad, se destinan más de 800.000 euros anuales a la formación de futbolistas fuera del campo. Algunos de estos jugadores permanecerán ligados al mundo del fútbol como entrenadores, agentes de jugadores o directivos, pero la gran mayoría de ellos posiblemente tendrá que ganarse la vida fuera del fútbol.

Los deportistas de alto nivel suelen llegar jóvenes a lo más alto, y las exigencias del deporte les dificultan continuar con su educación. La fama, el éxito, el dinero y las relaciones sociales hace que muchos futbolistas sufran un duro golpe al enfrentarse con la realidad del retiro y darse cuenta que la vida del currante es otra cosa.

El convenio salarial de los futbolistas de Primera División establece un mínimo de 129.000 euros anuales, 5.375 mensuales, y de 64.000 euros en Segunda División. ¿Creéis que no es posible prepararse un futuro más o menos confortable después del fútbol habiendo percibido cantidades tan importantes durante años?

Un estudio realizado por la consultora Schips Finanz en el año 2011 dice que la mitad de los futbolistas terminan arruinados cuando acaba su carrera. El tren de vida de los grandes jugadores de fútbol es paralelo a las cifras astronómicas que ingresan. Un alto nivel de vida que muchos de ellos mantienen después de retirarse. Si a esto, le añadimos las propuestas de sus agentes para realizar negocios de todo tipo con un único interés, aprovecharse de ellos para sacar su comisión del 10%, podemos darnos cuenta de la cantidad de futbolistas que han perdido sus patrimonios por malos consejos de asesores financieros.

Podemos concluir diciendo que pocos conocemos la vida de los futbolistas y deportistas de alto rendimiento una vez que concluyen su etapa competitiva. Una carrera donde el dinero, la fama y el estatus social más elevado se pierden después de colgar las botas. Algunos siguen unidos al mundo deportivo cumpliendo el rol de técnico, director deportivo, ayudante, periodista deportivo, representante, etc. Este pequeño grupo se mantiene ligado a su sueño, otros tienen que enfrentarse a la realidad como cualquiera de nosotros. Es por esta incertidumbre económica que suele seguir al final de una carrera deportiva que es importante que los deportistas se preparen para una carrera aún más larga fuera del deporte.

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