Salud, dinero y… educación

La sanidad y la educación han recibido muchas críticas en los últimos años por parte de la ciudadanía, que tiene una sensación general de que ambos servicios se han privatizado desde 2008. Un estudio reciente sitúa a España en el octavo lugar en “calidad y acceso a la atención sanitaria”. El estudio se ha llevado a cabo en 195 países, entre 1995 y 2015, por la revista médica “The Lancet” y la Fundación Bill y Melinda Gates. Este análisis abarca un periodo muy amplio e incluye muchos años previos a 2008, donde España estaba en el pódium de sanidad a nivel mundial. Sin embargo, el estudio del “Instituto Legatum” que analiza anualmente la evolución sanitaria a nivel mundial, ubica a España en el puesto 17 en 2016, habiendo estado en el puesto 24 el año anterior.

Otro pilar que siempre está en el punto de mira social y que da una idea del grado de desarrollo de un país, es la educación. En el último informe PISA, España ha mejorado en lectura, pero sigue atascada en ciencias. Además, en educación financiera, 1 de cada 4 no llega a las competencias mínimas. Estos datos poco alentadores, no tienen relación con la crisis, como puede desprenderse de la sanidad, ya que España tiene esta tendencia en educación desde hace más de 10 años. Por otro lado, estudios paralelos revelan que los alumnos que vienen de colegios privados tienen un punto más de media en selectividad, respecto a los que vienen de colegios públicos.

¿Cuánto dinero destina el Estado a educación y sanidad?

España ha destinado a educación, el pasado año, un 4,3% del PIB mientras la media de la OCDE es del 5,2%. Estos recortes se han manifestado en un menor número de docentes contratados y un aumento significativo de profesores interinos (no tiene plaza de profesor y es temporal). Además, es el único país donde ha disminuido el salario de los docentes durante la crisis.

En cuanto al gasto público aportado a la salud, éste creció en 610,9 millones de euros respecto a 2016, lo que supone llegar a 71.000 millones, es decir, un 6,34% del PIB. No obstante, supone una caída del 0,17% respecto al año anterior. En sanidad, algunos hablan de recortes y otros de reorganización. Por ejemplo, entre 2008 y 2014 ha disminuido el número de camas en los hospitales públicos en un 10% por cada 1.000 habitantes. Según el INE, la sanidad pública española ha dejado de recibir 10.000 millones durante el periodo que va entre 2009 y 2013.

Países como Finlandia son considerados un ejemplo a nivel de educación y salud. Las conclusiones que normalmente se desprenden son que los profesores están muy bien valorados, los niños no son escolarizados hasta los 7 años o empiezan a aprender inglés a los 9 años. Parecen medidas que no ayudan a los escolares, sin embargo, siempre sacan las mejores puntuaciones en los rangking.

La educación y la sanidad es un arma de confrontación que desune a la población. En los últimos años ha habido grandes manifestaciones reivindicando una sanidad y educación pública. Asimismo, ha habido grandes defensores de su calidad. Pero lo cierto es que la crisis financiera ha obligado a recortar en todos los sectores para alcanzar los acuerdos de déficit.

Autor: Daniel Moreno (14 julio 2017)

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