Así se pagan las pensiones en España

03/12/2018 | Europa Press

 

El sistema de pensiones en España está diseñado bajo el principio de solidaridad intergeneracional, es decir, las personas laboralmente activas pagan las prestaciones de los que han conseguido jubilarse con una pensión.

Por lo tanto, la financiación actual depende fundamentalmente del mercado de trabajo y la estructura demográfica del país, cuántas personas se jubilan frente a las que comienzan a trabajar.

La Seguridad Social se encarga de pagar las pensiones contributivas, que se generan cotizando por contingencias comunes a la Seguridad Social, y complementos a mínimos, prestaciones de maternidad y paternidad y ayudas familiares.

Estas son las principales fuentes de ingresos para pagar las pensiones:

1- COITZACIONES DE LOS TRABAJADORES

Los trabajadores por cuenta ajena realizan pagos a la Seguridad Social mensualmente por varios conceptos como contingencias comunes, accidentes de trabajo, desempleo o formación. Este pago se retira de la nómina del trabajador por parte de la empresa.

Además, la parte empleadora paga las cotizaciones empresariales por los trabajadores. Asimismo, los trabajadores del régimen de autónomos también deben aportar cada mes sus cotizaciones a las arcas de la Seguridad Social.

Sin embargo, estas cotizaciones no son suficientes. A pesar de la reducción de la tasa de desempleo con el consiguiente aumento del número de cotizantes, las cuentas de la Seguridad Social cerraron 2017 con un saldo negativo de 18.701,22 millones de euros, equivalentes al -1,61% del PIB.

2- “HUCHA DE LAS PENSIONES”

En segundo lugar, el Estado dispone de una “hucha” para el pago de las pensiones. El Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido como “hucha de las pensiones”, es un fondo que única y exclusivamente puede emplearse para pagar pensiones contributivas si no hay suficiente dinero en la caja de la Seguridad Social en el momento del pago a los pensionistas actuales.

Este fondo fue propuesto por el Pacto de Toledo en 1995 como “constitución de reservas” para luchar contra los ciclos económicos, es decir, para “actuar en los momentos bajos del ciclo sin acudir a incrementos de las cotizaciones”.

El Fondo de Reserva actualmente alcanza los 5.043,15 millones de euros, el 0,43% del PIB, después de que el Gobierno anunciara este viernes una retirada de 3.000 millones para abono de la paga ordinaria y extraordinaria de las pensiones en el mes de diciembre.

Dado que en 2018 solo se ha acudido una vez al Fondo de Reserva, se sitúa como el año en que menos recursos se han utilizado de las reservas del sistema en los últimos seis años. Sin embargo, el Fondo está cerca de acabarse y como ya advirtió el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, a partir del año 2023 o 2025 habrá que empezar a “buscar dinero” para reponer las cantidades del Fondo de Reserva, por ejemplo, de modo que las cuotas a la Seguridad Social se destinen exclusivamente a las pensiones.

3- PRÉSTAMOS DEL ESTADO

Dada la insuficiencia de los ingresos y la hucha, el Gobierno tiene una tercera vía: hacer préstamos a la Seguridad Social. En este sentido, a través del Tesoro Público, el Estado ha previsto realizar en 2018 un préstamo de 15.000 millones de euros a la Seguridad Social para sufragar las pensiones públicas.

En este sentido, 2019 no será una excepción en esta vía de financiación que introdujo el Gobierno de Rajoy en 2017. “El año que viene se necesitará también algún crédito” para pagar las pensiones, ha adelantado ya la ministra de trabajo.

4- NUEVOS IMPUESTO ESPECÍFICO

Cuando se hacen transferencias del Estado a la Seguridad Social, indirectamente se están pagando las pensiones por impuestos. Hace unos meses, la ministra Valerio aseguró que sería necesaria la creación de tributos “ad hoc” creados para sumar a cotizaciones y garantizar la sostenibilidad del sistema ante la magnitud creciente de las pensiones, que imposibilita que se financie exclusivamente con cotizaciones.

En este sentido, el consejo de ministros ha presentado el anteproyecto de ley con el nuevo impuesto a las transacciones financieras creado con este fin. Este cargo, que someterá a la tributación del 0,2% las acciones emitidas en España de empresas cotizadas cuya capitalización bursátil sea superior a 1.000 millones de euros. Una figura, se centrará en las entidades que actúan como intermediarios financieros, por la que el Gobierno calcula que ingresará unos 850 millones de euros.

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