¿Cómo salvar a un club de fútbol?

08/04/2015 | Finanzas para mortales

RACING DE SANTANDER, UNA MARCA Y UN ORGULLO REGIONAL.

Uno de los equipos fundadores de La Liga, con 102 años de historia. En solo tres años, dos descensos de categoría y un retorno a la categoría de plata, y ahora se enfrenta a la mayor crisis económica e institucional de su historia.

La marca Racing es uno de los grandes símbolos que identifican a Cantabria. Es por esto que una de las necesidades del club es continuar fomentando e impulsando su historia, su escudo y sus colores tanto dentro de Cantabria como fuera, especialmente con los cántabros repartidos en el mundo.

Y es que un club en una buena situación económica, pero sobre todo deportiva, puede potenciar todo lo que lo rodea, desde el orgullo regional, su marca y hasta el turismo de la ciudad y la región que lo albergan.

¿De qué manera afecta al turismo que un club como el Racing juegue en primera división? La respuesta es fácil y contundente: si el equipo estuviera disputando la Liga BBVA como así ha sucedido a lo largo de su historia, y se enfrentara a los grandes monstruos del fútbol como Real Madrid y F.C. Barcelona, sus partidos serían televisados en todo el mundo, la gente podría ver esos encuentros y, por lo tanto, la marca, el club y la ciudad se verían favorecidos.

Resulta fácil entender los motivos de estos beneficios. La marca estaría al alcance de millones de personas haciendo más fácil calar a los aficionados y a las empresas. De este modo, surgirían nuevos “sponsors” que supondrían un gran impacto económico en las arcas del club y, por ende, en la calidad de los jugadores que podrían estar en sus filas.

Sobre el tipo de patrocinadores cabe preguntar si es mejor Chorizos Palacios, sponsor que identificaba al pie de la letra a los antiguos dirigentes, o Banco Santander. La implicación de una marca global como es el Banco Santander, nacido en la ciudad y que no pierde oportunidad de recordar sus orígenes cántabros, podría dar ese impulso económico que sustentara el renacimiento del club. ¿O por qué no Cantabria Infinita?

El Racing de Santander tiene un gran desafío por delante: la obligación de rehacer, y reconstruir a partir de lo que hoy es, un equipo que represente el orgullo regional, que sea la marca representativa de Cantabria.

Una estrategia que genere sinergias de forma directa e indirecta para el equipo y la comunidad cántabra la podría dar lo que conocemos como “branding”.

Un branding regional debe consistir principalmente en un modelo de patria. Es decir, la necesidad de crear y fomentar al club como elemento representativo de la región, en la que los cántabros se sientan partícipes e identificados de una manera muy especial con el escudo y los colores del club.

Una institución con el potencial del Racing de Santander puede generar una multitud de ingresos. Por ejemplo, en el Match Day tanto los bares de la zona del estadio como del centro tendrían muchos más clientes de los habituales, así como el resto de hostelería. El problema es que el club no tiene un convenio de bares como si sucede en otras ciudades y en otros países. Un convenio para que la gente racinguista pudiera acudir a esos lugares por precios más asequibles y juntarse con otros aficionados, donde la música y el buen ambiente se mezclaran en las horas previas a los encuentros.

Otro aspecto a tener en cuenta es el papel de club con la sociedad y esa manera de crear marca. El papel de los jugadores en la comunidad, implicarse como sucede en Navidades con hospitales y asilos, pero esto no debería ser algo extraordinario, sino algo que fuera más rutinario y que acercase al club a los ciudadanos. Sobre todo, la implicación de los jugadores con la ILUSIÓN de los niños, esos jóvenes cargados de sueños y que deberían ser los primeros a los que se les prestara un poco más de atención.

Más visitas a colegios por parte de jugadores y entrenadores potenciarían la marca y esta actividad, a su vez, generaría un mayor acercamiento de la comunidad, que al final conllevaría a que la calidad deportiva potenciara los ingresos y la liquidez del club.

Con todo, sabemos que en lo deportivo las noticias durante los últimos años no pueden ser peores, en cuanto a lo económico el club ha tocado fondo. La situación es crítica. Los problemas económicos siguen ahí, pero el Racing de Santander no es una institución cualquiera – la historia de un equipo centenario que pese a las piedras en el camino, sigue desafiando al futuro.

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