Costes y beneficios de los atascos de tráfico

Costes y beneficios de los atascos de tráfico

08/03/2013 | FxM – Nacho Sainz-Ezquerra

Todo el mundo sabe que los atascos de tráfico suponen un coste para la sociedad bastante elevado, pero ¿es posible que también se obtengan beneficios?

Según Mark J. Penn en su libro “Microtrends” no sólo se originan costes económicos, sino también costes derivados de la salud, como es el caso de que cada 30 minutos que se está conduciendo (o bien se está sentado en un coche) aumenta el riesgo de sufrir obesidad en un 3%. Claro que esto va unido a lo que en el año 2005 los periódicos estadounidenses ABC/Washington Post publicaron en un artículo, en el que 4 de cada 10 conductores afirmaban que comían mientras estaban en un atasco, lo cual hace pensar que el tipo de comida lo más seguro es que sea lo que se conoce como “comida rápdia”.

También está el propio riesgo de sufrir un accidente de tráfico. El americano Dr. John H. Casada, un especialista en la conducta de los conductores, afirma que las personas que más tiempo pasan en el coche no sólo tienen más riesgo de sufrir un accidente, sino tienen más posibilidades de sufrir un ataque al corazón o úlceras.

No sólo los costes sanitarios entran a formar parte en este análisis, la propia calidad de vida se ve afectada. Éste es el caso de Robert Putnam, que en su libro del año 2000 “Bowling Alone” afirmaba que cada 10 minutos que se pierde en los desplazamientos son 10 menos que pasas con tu familia.

Es posible poder llegar a cuantificar en valores monetarios los costes que suponen los atascos. Según el artículo publicado por Clemente Álvarez en El País con el título “¿Cuánto cuestan los atascos de tráfico?” asegura que no sólo los atascos generan costes para las propias personas a título individual, sino que a nivel de la sociedad son múltiples los costes que éstos originan, como por ejemplo el ruido, los accidentes de tráfico, la contaminación, etc. En este artículo se menciona el estudio de “Costes Externos del Transporte” realizado por la consultora suiza Infras. En base a éste se han llegado a estimar que a fecha de 2010, los costes de los atascos urbanos podrían suponer 58,77 euros por cada 1.000 viajeros-kilómetro en el caso de los turismos, y unos 10,96 euros por cada 1.000 viajeros para los autobuses.

Siguiendo con el análisis de este informe, a nivel global, los costes (sociales y ambientales) de los atascos de un coche en la ciudad son de unos 163,03 euros por 1.000 viajeros-kilómetro, superiores a los del camión de mercancías (120,42 euros), el avión (72,06 euros), el autobús urbano (62,61 euros), el tren de pasajeros (31,65 euros) y el tren de mercancías (24,52 euros).

De hecho, si nos centramos en las principales ciudades españolas, en el artículo publicado por la Dirección General de Tráfico (DGT) “El atasco nuestro de cada día”, los costes que les suponen a los madrileños los atascos se sitúan alrededor de 800 millones de euros anuales, mientras que el de los barceloneses llega a unos 400 millones. Igualmente se afirma que en tiempo, los atascos pueden llegar a suponer la pérdida de 7 jornadas laborales.

Si bien normalmente se habla de todas las desventajas y pérdidas que producen los atascos, también pueden suponer una serie de beneficios. Algunos expertos afirman que los atascos tienen su negocio, principalmente en el ámbito del lujo de los automóviles, centrándose sobre todo en los asientos. Aquellos conductores y trabajadores que se pasan más de 3 horas al día en el coche, estarían dispuestos a conseguir unos automóviles con más prestaciones, como por ejemplo asientos con calentadores, o bien que les masajeen las lumbares. Los fabricantes lo saben y por eso ofrecen este tipo de productos.

Otro ámbito en el que también los empresarios tienen puesto el foco de atención es en la propia fabricación de los automóviles. Si se pone en una balanza el precio de los combustibles fósiles y el precio de la electricidad, resulta interesante hacer este análisis. Cuando un vehículo pasa parado en un atasco una media de una o dos horas al día, se consume combustible, y está demostrado que cuando más se gasta es en la aceleración y frenado, frente a cuando se va a una velocidad constante, con el consiguiente gasto de combustible. Este problema no se presenta si se opta por un vehículo eléctrico. Ahora bien, al menos por el momento, sale más caro comprarse un vehículo híbrido o totalmente eléctrico que uno convencional, quizás con el tiempo los precios se reduzcan y compense la inversión inicial de su compra.

Pero son más los beneficios que se pueden conseguir en los atascos: el aprendizaje de idiomas. Si alguien se pasa al día un tiempo cercano a una hora, literalmente parado en un atasco, se puede aprovechar ese tiempo para aprender un idioma. Sería como ir a una clase particular pero con un menor coste. O bien, es posible poder escuchar un libro hablado.

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