Criptomonedas: Inversión de futuro o moda pasajera

Muchas han sido las formas de pago o intercambio a lo largo de la historia. Hace muchos milenios la vida era principalmente nómada. Primaba el trueque como forma de transacción para la permuta de bienes y/o servicios. Pero, la prosperidad era latente y la sociedad crecía junto al sedentarismo. El imperativo de homogeneizar las necesidades en torno a la utilidad marginal (aumento en la utilidad total que supone consumir una unidad adicional) de las mismas hizo que se empezara a acuñar monedas de oro o plata. No obstante, tuvo que pasar mucho tiempo hasta que llegara lo que conocemos como papel moneda (dinero fiduciario) basado en la fe. En 2009 apareció la primera criptomoneda de nombre “bitcoin” que ha abierto un amplio debate. ¿Refugio o burbuja? ¿Puede ser hackeada? ¿Es rentable? Finanzas para mortales te cuenta las claves.

Una criptomoneda es un medio digital de intercambio, es decir, su valor monetario no tiene una realidad física como un billete tradicional sino que su representación es electrónica. Sus características más notables son la descentralización (no está emitido por ningún Estado o banco central), nadie puede acelerar su producción, es decir, “imprimir” más billetes ya que solo se genera una determinada cantidad a una velocidad limitada y, además, las criptodivisas están avaladas por las matemáticas no pudiendo ser ajustada su emisión por la cantidad de oro como ocurría con el dólar. Por otro lado, la espina dorsal que vertebra su seguridad para que no sea hackeada es la “Cadena de bloques” o “Block chain” que elimina la centralización de datos y los distribuye en una red estructurada mediante algoritmos matemáticos.

Si estás interesado en comprar o vender criptomonedas hay multitud de plataformas. Desde páginas web como “247exchange.com” hasta plataformas de trading, convirtiéndolo en un producto muy atractivo para invertir por su amplio mercado y gran rapidez para ser convertido en dinero. Además, son muy pocos los países que explícitamente prohíben este tipo de dinero y cada vez son más los mercados que lo aceptan. Por ejemplo, en New York cerca de 200 establecimientos aceptan el pago mediante “bitcoin”.

La ley de oferta y demanda determina el precio de las criptomonedas. Al estudiar el bitcoin, que es la más popular, se observa que ya hay 11 millones de unidades monetarias y que se espera llegar a los 21 millones en el año 2040. Muchos la tildan como la moneda del futuro, otros como un producto altamente especulativo. Lo que está claro es que en 2016 se revalorizó un 125% y a día de hoy tiene la equivalencia de 1bitcoin = 1110,88 €, estando a principios del anterior año a 460 €. No obstante, este año ha empezado con una serie de hechos que han normalizado su excesiva euforia. China ha anunciado una investigación en torno al bitcoin por estar asociado a la fuga de capitales y pago de transacciones en actividades delictivas con esta criptomoneda.

Hacia dónde vamos es el interrogante principal. El crecimiento exponencial de las finanzas fue, en gran medida, posible por el desarrollo tecnológico. La informatización de la industria y los mercados hizo posible tal prosperidad. En este ambiente, las criptodivisas son una nueva forma de realizar transacciones ajustándose por completo a las necesidades del comercio actual. Sin embargo, su incremento de valor tan raudo está siendo visto con recelo por los inversores más conservadores alegando que algo tan rentable es sospechoso.

En el hábitat de las criptomonedas el bitcoin es lo que viene a ser el dólar en el mundo del papel moneda físico. Su facilidad de compra y venta pone a esta divisa en boga y cada vez son más los particulares, que sin tener grandes conocimientos en finanzas, invierten y confían en este nuevo modo de mercadear.

Autor: Daniel Moreno (12 abril 2017)

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