El erróneo enfrentamiento de España con el poderoso Google

11/12/2014 | Financial Times – Financial Times Español

Google tiene conflictos en muchos frentes con los gobiernos europeos y los reguladores, resaltando el relativo a su poder sobre el mercado y el respeto a la privacidad personal. Pero pocos temas se vuelven tan delicados para la empresa de internet como su desacuerdo con los editores europeos sobre los derechos de autor.

Molestos por la pérdida de ingresos que dicen son el resultado de la republicación de su material en la web, las principales empresas editoras de la UE han solicitado el derecho legal de cobrar a Google cada vez que su contenido aparezca en el sitio de noticias de la empresa de internet. Ahora el gobierno español se les ha unido.

Bajo la nueva ley, que entrará en vigor a inicio del próximo año, todos los agregadores de noticias deberán pagar a los editores españoles una comisión por el contenido al que enlacen. Si no hicieran el pago de la suma aún no determinada, serán multados con hasta 600 mil dólares.

Google ya ha dicho que, como resultado de la legislación, cerrará la próxima semana su servicio de noticias español. Y aunque por mucho es el mayor proveedor en España no es la única empresa afectada. Infoaliment.com, un pequeño agregador español, también ha dicho que cerrará.

Legisladores y editores en toda Europa han expresado de manera clara su preocupación de que la dominancia de Google implique que las leyes vigentes de derecho de autor no sean lo suficientemente efectivas para proteger a las empresas de comunicación tradicionales. En Europa Google disfruta de un 90 por ciento de la totalidad del mercado de búsquedas por internet. Aunque su servicio de noticias enlaza a los sitios web de los editores, la preocupación es que es posible condensar la idea de la noticia en muy pocas palabras, absolviendo al agregador de la necesidad de compensar los derechos de autor bajo las leyes de derecho de autor vigentes. Sin embargo, la legislación española, que entrará en vigor el día uno de enero, parece draconiana. Otros estados miembros de la UE han intentado dar solución al problema. Este año Alemania aprobó nuevas reglas que permiten a los editores cobrar a los sitios como Google cuando parte de sus artículos sean agregados en internet. Pero esta legislación permite a los editores decidir si aplican el cobro o no.

La mayoría de las empresas alemanas se abstuvieron porque encontraron que la caída en el tráfico era dramática cuando eran eliminadas del agregador así que gustosamente permitieron a Google su publicación sin tener que pagar. Pero la legislación española no deja abierta esta posibilidad. La obligatoriedad del cobro no puede evitarse.

No está claro lo que esta legislación intenta lograr, únicamente no deja dudas de lo que opina Madrid de Google. Negar la oportunidad de mostrar su contenido en el buscador más ampliamente utilizado en internet simplemente hará que los editores españoles pierdan este canal publicitario. Como demuestra el ejemplo alemán, ellos finalmente reconocieron el valor promocional de estar en un agregador. Aunque Google perderá una característica de su servicio español, no queda claro cómo se verá de dañado por este paso, ya que el resto de los agregadores también saldrán del mercado.

La decisión de Google de cerrar su sitio de noticias español poco daño hará a sus operaciones europeas. Pero la empresa no debería ignorar los movimientos que los gobiernos europeos hacen para aprobar leyes diseñadas para restringir sus actividades.

La empresa estadounidense de internet mantiene su visión de que sus operaciones proveen un indiscutible bien social y económico. Pero subestima lo que los gobiernos y competidores europeos piensan de la empresa estadounidense como una presencia dominante y una amenaza económica. Si Google falla en reconocer esto pudiera enfrentar un intento concertado a nivel de la UE para limitar su poder.

Spain’s flawed challenge to the mighty Google

12/11/2014 | Financial Times – Financial Times English

Google is in conflict with European governments and regulators on many fronts, most notably regarding its market power and its respect for personal privacy. But few issues are becoming as sensitive for the internet company as its disagreement with European publishers over issues of copyright.

Infuriated by the loss of revenues that they say results from the republication of their material on the web, leading publishing companies across the EU have demanded the legal right to charge Google every time their content appears on the internet company’s news site. Now the Spanish government has obliged.

Under a new law, which comes into effect at the start of next year, all online news aggregators will be required to pay Spanish publishers a fee for content that they link to. If they fail to pay the as yet unspecified sum, they will be forced to pay a fine of up to $600,000.

Google has already said that it will close its Spanish news service next week as a result of the legislation. And while it is by far the largest provider in Spain, it is not the only business to be affected.Infoaliment.com, a small Spanish aggregator, has also said it will shut down.

Legislators and publishers across Europe have long expressed concern that Google’s pervasiveness means that existing copyright laws are not sufficiently strong to protect traditional media companies. In Europe, Google enjoys a market share of some 90 per cent in internet search. While its news service links to publishers’ websites, the concern is that it is possible to convey the gist of many stories in a very few words, absolving the aggregator of the need to compensate the rights’ owner under existing copyright law. Nonetheless, Spain’s legislation, which comes into effect onJanuary 1, looks draconian. Other EU states have attempted to get to grips with the problem. This year, Germany passed new rules permitting publishers to charge sites like Google whenever snippets of their articles are aggregated online. But that legislation allowed the publisher to decide whether or not to apply a charge.

Most German companies abstained because they found the drop in traffic to be so steep once they were delisted that they were willing to allow Google to publish without having to pay. But Spain’s legislation does not leave this room for discretion. The mandated levy cannot be waived.

It is not clear what this legislation is likely to achieve, other than to make clear Madrid’s dim view of Google. Denied the opportunity to showcase their content on the most widely used web search site, Spanish publishers will simply lose that advertising window. As the German example shows, they ultimately recognise the promotional value in being on an aggregator site. While Google will lose a feature from its Spanish service, it is not clear how it will be damaged by the move, since most other aggregators will also be knocked out.

Google’s decision to shut down its Spanish news site will barely dent its European operations. But the company should not ignore the extent to which European governments are striving to pass laws designed to restrict its activities.

The US internet company continues to take the view that its operations provide an unambiguous social and economic good. But it underestimates the extent to which governments and competitors inEurope regard the US company as a domineering presence and an economic threat. If Google fails to recognise this, it may face a more concerted attempt at the EU level to rein in its power.

Copyright &copy “The Financial Times Limited“.
“FT” and “Financial Times” are trade marks of “The Financial Times Limited”.
Translation for Finanzas para Mortales with the authorization of “Financial Times”.
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