¿Has oído hablar de la “moratoria nuclear”?

Moratoria Nuclear se llamó al cese de los programas nucleares que había en marcha en la década de los años 80.
 
La consecuencia es que en España, las facturas eléctricas incluyen (aún a día de hoy), un cargo destinado a pagar los costes que supuso la paralización de los proyectos de algunas centrales nucleares que se encontraban entonces en construcción en nuestro país. El Estado rescindió los permisos suspendiendo así la entrada en funcionamiento de ambiciosos programas nucleares. Sin embargo, su puesta en marcha ya había conllevado algunos gastos por los que el Estado español tendría que compensar a los propietarios de estas iniciativas, grandes compañías eléctricas privadas.
 
No fue hasta mediados de los 90 cuando se aprobó una disposición que permitiría a dichas compañías propietarias de los programas y de las centrales nucleares paralizadas, Lemóniz, Valdecaballeros y Trillo II, cobrar una indemnización con el fin de subsanar la inversión de los proyectos que no habían llegado a tener lugar en nuestro país. Los costes de compensación fueron muy altos, se habla de más de 4.000 millones de euros, y aún en la actualidad, suponen uno de los principales componentes del déficit tarifario, cuyas cuantías se recuperan mediante las tarifas de acceso de la electricidad.
 
Y es que en España, dentro del precio de las tarifas de acceso que pagamos siempre que tenemos contratado suministro eléctrico, se incluyen los costes relacionados con la generación de electricidad mediante instalaciones nucleares (lo que se refiere a la moratoria nuclear de la que hablamos) y también a planes de financiación extraordinarios de las eléctricas.
 
La buena noticia es que en octubre de 2015 los consumidores de electricidad dejaremos de pagar por fin la moratoria nuclear.

 

Al respecto puedes leer la siguiente noticia de Europa Press: “Los consumidores de luz dejarán de pagar en 10 meses la moratoria nuclear de 1984”.

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