Imposición a plazo fijo

La imposición a plazo fijo o IPF, es una opción de inversión a través de la cual se puede obtener un rendimiento conocido al realizar un depósito de alguna cantidad de dinero durante un período establecido. La entidad bancaria durante ese tiempo utiliza el dinero libremente, comprometiéndose a pagarle al inversor una tasa de interés fijada de antemano junto a la devolución del depósito.

La liquidación de intereses de esta imposición a plazo fijo es el cobro del rendimiento de esa cantidad que se ha depositado.

El compromiso se documenta en un certificado de depósito en el que se incluye: datos del inversor y del banco, la cantidad depositada y la que finalmente se va a cobrar, la tasa de interés, y fechas de constitución y vencimiento. El depositante utilizará este documento para retirar su dinero más los intereses obtenidos.

 

Si desean ver un recibo de “Liquidación de Imposición a plazo fijo” real, pueden visualizarlo en nuestro explicador de documentos online, donde encontrarán más información sobre este documento, y a partir de la próxima semana estará explicado en el mismo apartado a través de un vídeo, que también pueden encontrar en el canal del YouTube de Finanzas para mortales.

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