La apertura de Cuba representa una amenaza para el turismo de sus vecinos caribeños

20/08/2015 | Steve Johnson (Financial Times) – Financial Times Español

La vista de la bandera de las barras y las estrellas izándose sobre la recién abierta embajada estadounidense en Cuba la semana pasada fue una de las señales más visibles hasta el momento del acercamiento diplomático entre los antiguos enemigos.

Si el presidente Barack Obama se sale con la suya, el Congreso estadounidense pronto irá aún más lejos y levantará el embargo comercial y las restricciones de viaje hacia la isla, los cuales llevan en pie 55 años.

Semejante medida sería de una gran ayuda para la economía cubana, sobre todo porque desataría un torrente de turistas estadounidenses, con mucho dinero para gastar, hacia la isla, la cual en gran medida ha padecido la ausencia de estos visitantes durante más de medio siglo.

Sin embargo, esto podría resultar desastroso para algunas de las pequeñas islas del Caribe que dependen mucho del turismo. Podrían sufrir el hecho de que gran parte del turismo estadounidense del que han llegado a depender se vaya hacia el gran — y posiblemente más barato — nuevo competidor vecino.

Un documento de trabajo del FMI publicado en 2008 decía que una hipotética apertura de Cuba a los turistas estadounidenses representaría un “cambio radical” en la industria turística del Caribe.

“Un impacto semejante que afecta a toda la industria que se produce una vez cada 100 años”, decía el documento. Advertía de que la excesiva dependencia de algunos países de los turistas estadounidenses los hacía “vulnerables” a un “shock de oferta” semejante, y potencialmente se enfrentarían a una disminución a largo plazo.

El principal pronóstico del documento del FMI era que una Cuba libre de embargo atraería a 3 millones de turistas estadounidenses al año, convirtiendo al país en el destino más grande de la región para los estadounidenses.

Para ser justos, no todos estos turistas serían arrebatados de sus vecinos. En primer lugar, el FMI estima que la apertura de Cuba aumentaría el número total de visitantes en el Caribe de un 2 a un 11 por ciento.

En segundo lugar, Cuba se enfrentaría a algunas limitaciones de oferta a corto plazo a medida que construye su infraestructura turística para enfrentarse a una afluencia de tal magnitud.

La evaluación de 2008 del FMI (que no ha sido actualizada) sugería que Cuba tenía un “sustancial” exceso de capacidad, con suficientes habitaciones de hotel para alojar al doble de los turistas que recibía en esos momentos.

Sin embargo, 3 millones de turistas adicionales hubieran implicado un aumento de tres veces más de los 1,4 millones que atraía en aquel momento, lo que implicaría que algunos de sus visitantes canadienses y europeos serían desplazados, muy posiblemente hacia otras islas del Caribe.

Sin embargo, los números han cambiado un poco desde la evaluación del FMI. Las llegadas de turistas a Cuba se han más que duplicado hasta alcanzar los 3 millones al año, pero su capacidad también ha aumentado.

Sin embargo, las cifras del año 2008 proporcionadas por el FMI, las cuales toman en cuenta sus pronósticos de desplazamiento de turistas no estadounidenses desde Cuba conforme llegan los estadounidenses, todavía pueden ser reveladoras. Y no son agradables.

El documento predijo caídas en el número de visitantes del 35,5 por ciento para las Islas Vírgenes estadounidenses, del 31,1 por ciento para las Bahamas, del 29,9 por ciento para las Islas Caimán y del 29,7 por ciento para Aruba.

También se pronosticaron disminuciones del 18 por ciento o más para Anguila, Islas Turcas y Caicos, Bermudas, Islas Vírgenes Británicas, Belice, Jamaica, San Cristóbal, Panamá, San Martin, Costa Rica y el balneario mexicano de Cancún.

Sorprendentemente, también había un puñado de ganadores. Se pronosticaba que Martinica y Guadalupe atraerían una cantidad mayor de turistas de habla francesa desplazados de Cuba que la cantidad de turistas estadounidenses que perderían.

Sin embargo, para algunos de los perdedores, el impacto podría ser doloroso. La pequeña isla de Aruba, ubicada a 29 kilómetros de la costa de Venezuela, genera el 88,4 por ciento de su producto interno bruto a partir del turismo, la cifra más alta en el mundo, según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo, un organismo comercial.

Cierto número de otros estados del Caribe, incluyendo las Islas Vírgenes Británicas, Anguila y las Bahamas también están entre los diez países más dependientes del turismo en el mundo ya que más del 40 por ciento del PIB de estos países es generado por el sector turístico.

Varios estados del Caribe ya tienen cargas de deuda importantes y calificaciones crediticias relativamente bajas, y países como las Bahamas, Barbados y Trinidad y Tobago están bajo la vigilancia negativa de al menos una agencia de calificación.

Claudia Calich, gerente de deuda de mercados emergentes para M&G Investments, dice que aún no le preocupa la deuda soberana de la República Dominicana, un país que recibe 6 millones de turistas al año y otro de los países que el FMI consideró un pequeño ganador neto en el caso de la apertura de Cuba.

Pero dice que el análisis “ha reforzado mis preocupaciones sobre el crédito de las islas más pequeñas, como Aruba y las Bahamas”.

Sin embargo, David Scowsill, director ejecutivo del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, se encuentra más optimista.

Su evaluación es que la industria cubana del turismo ya opera prácticamente a su plena capacidad, puesto que el número de visitantes aumentó un 5 por ciento el año pasado (lo que representó el 10,4 por ciento del PIB) y ha aumentado un 14,3 por ciento en lo que va del año.

Además, al país le tomará tiempo construir los hoteles y otras infraestructuras necesarias para acomodar más turistas, a pesar de que probablemente podría albergar más barcos de crucero, los cuales no dependen de las camas de hotel.

Esto significa, al menos por el momento, que un aumento de los visitantes estadounidenses esencialmente desplazaría a los visitantes no estadounidenses, los cuales podrían ser aprovechados por las islas vecinas.

“No veo ningún impacto negativo, al menos no durante los próximos dos o tres años”, dice el Sr. Scowsill.

En general, el Sr. Scowsill señala que el turismo en el Caribe sigue aumentando, lo cual significa que habrán más ganadores que perdedores — sea cual sea la decisión del Congreso estadounidense.

 

Cuban thaw poses tourism threat to Caribbean neighbours

20/08/2015 | Steve Johnson (Financial Times) – Financial Times English

The sight of the Stars and Stripes being hoisted over the newly opened US embassy in Cuba last week, was one of the most visible signs yet of the diplomatic rapprochement between the long-term foes.

If President Barack Obama gets his way, the US Congress will soon go further still and lift its 55-year-old trade embargo on the island.

Such a move would be a major boon to the Cuban economy, not least by unleashing a torrent of big-spending American tourists on the island, which has largely been starved of such arrivals for more than half a century.

This, however, could prove disastrous for some of the small islands elsewhere in the Caribbean which are heavily dependent on tourism. They could see much of the US tourism trade they have come to reply on decamping to the large, and quite possibly cheaper, new competitor in their midst.

“Although the embargo and travel restrictions remain in place, an eventual lifting of sanctions would be a watershed event for the region,” says Claudia Calich, emerging markets debt manager at M&G Investments.

An IMF working paper published in 2008 said a hypothetical opening up of Cuba to US tourists would represent a “seismic shift” in the Caribbean’s tourism industry.

“An industry-wide shock such as this occurs once in 100 years. It warned that some countries’ over-reliance on US tourists left them “vulnerable” to such a “supply shock” and potentially facing long-term decline.

The IMF paper’s central forecast was that an embargo-free Cuba would attract 3m US tourists a year, making it the largest destination in the region for Americans.

To be fair, not all of these tourists will be siphoned off from its neighbours. Firstly, the IMF estimated that the opening up of Cuba would increase overall arrivals in the Caribbean by somewhere in the region of 2-11 per cent.

Secondly, Cuba would face some short-term supply constraints as it builds its tourism infrastructure to cope with an influx.

The IMF’s 2008 assessment (which has not been updated since) suggested Cuba had “substantial” excess capacity, with enough hotel rooms to cope with a doubling of tourists.

However, 3m extra tourists would have implied a more than threefold increase from the 1.4m it was attracting at the time, implying that some of its Canadian and European visitors would be displaced, quite possibly to other Caribbean islands.

The numbers have changed somewhat since then the IMF’s assessment, though. Cuba has seen its tourist arrivals more than double to 3m a year, but its capacity has also risen.

The IMF’s 2008 figures, which take into account its forecast of the displacement of non-US tourists from Cuba as Americans arrive, may still be instructive however. And they are not pretty reading.

It predicted falls in visitor numbers of 35.5 per cent for the US Virgin Islands, 31.1 per cent for the Bahamas, 29.9 per cent for the Cayman Islands and 29.7 per cent for Aruba.

Declines of 18 per cent or more were also foreseen for Anguilla, Turks and Caicos, Bermuda, the British Virgin Islands, Belize, Jamaica, St Kitts, Panama, St Maarten, Costa Rica and the Mexican resort of Cancún.

Perhaps unexpectedly, there were also a handful of winners, with the likes of Martinique and Guadeloupe seen as attracting more French-speaking tourists displaced from Cuba than they lose in American tourists.

For some of the losers, the impact could be painful, however. The small island of Aruba, located 29km from the coast of Venezuela, generates 88.4 per cent of its gross domestic product from tourism, the highest figure in the world, according to the World Travel & Tourism Council, a trade body.

A number of other Caribbean states, including the British Virgin Islands, Anguilla and the Bahamas are also in the top ten most tourism-dependent countries in the world, with more than 40 per cent of the GDP being generated by the sector.

Several Caribbean states already have significant debt burdens and relatively lowly credit ratings, with the likes of the Bahamas, Barbados and Trinidad & Tobago on negative watch from at least one rating agency (see chart below).

Ms Calich says she remains comfortable holding sovereign debt from the Dominican Republic, a country with 6m tourist arrivals a year and another country that the IMF saw as a small net gainer from the opening up of Cuba.

But she says the analysis “has reinforced my credit concerns over smaller islands such as Aruba and the Bahamas”, where credit trends and ratings are “skewed to the downside”.

“Typically the smaller economies have less potential to diversify. For every Bermuda (insurance) or Cayman Islands (financial services), there are other countries that are struggling to diversify,” she adds.

David Scowsill, chief executive of the World Travel & Tourism Council, is more upbeat, however.

His assessment is that the Cuban industry is essentially operating at capacity, with visitor numbers rising 5 per cent last year (when the industry accounted for 10.4 per cent of GDP) and a further 14.3 per cent so far this year.

Moreover, it will take time for the country to build the hotels and other infrastructure it will need to accommodate more tourists, although it could probably host more cruise ships, which are not reliant on hotel beds.

This means, for the time being at least, a surge in arrivals from the US would essentially displace non-Americans, meaning they were up for grabs by neighbouring islands.

“I don’t see any negative impact, certainly for the next two to three years,” says Mr Scowsill.

Overall, Mr Scowsill notes that tourism to the Caribbean in general continues to rise, meaning there is scope for more winners than losers, whatever the US Congress decides.

Copyright &copy “The Financial Times Limited“.
“FT” and “Financial Times” are trade marks of “The Financial Times Limited”.
Translation for Finanzas para Mortales with the authorization of “Financial Times”.
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