La Economía de las grandes ciudades

11/08/2014 | Jérémie Cohen-Setton – Bruegel

La economía global se está convirtiendo en local, con ciudades súper productivas liderando la innovación y el crecimiento nacional.

¿Qué está en juego?: Una intrigante paradoja de nuestra época es que la economía global se está convirtiendo en local, con ciudades súper productivas liderando la innovación y el crecimiento nacional. Esto ha generado una discusión en cuanto a si las políticas de uso del suelo, que restringen la disponibilidad de vivienda en las áreas metropolitanas altamente productivas, deberían ser limitadas por los gobiernos centrales para limitar sus externalidades negativas sobre el crecimiento general.

Economías locales en la era de la globalización
Enrico Moretti escribe que la creciente divergencia entre las ciudades con una mano de obra muy educada y empleados innovadores y el resto del mundo apunta a una de las paradojas más intrigantes de nuestra época: nuestra economía global se está convirtiendo en local. A la vez que los bienes y la información viajan a velocidades más y más rápidas a todos los rincones del mundo, estamos siendo testigos de una fuerza gravitacional inversa hacia ciertos centros urbanos clave. Vivimos en un mundo en el cual el éxito económico depende más que nunca en la ubicación. A pesar del barullo acerca de la creciente conectividad y la muerte de la distancia, la investigación económica muestra que las ciudades no solo son la suma de individuos sino que son complejos ambientes interrelacionados que promueven la generación de nuevas ideas y nuevas formas de hacer negocios.

Enrico Moretti escribe que, históricamente, siempre han habido comunidades prósperas y comunidades en dificultades. Pero la diferencia era pequeña hasta la década de 1980. Hoy en día el tamaño absoluto de las diferencias dentro de un país son sorprendentes, a menudo excediendo las diferencias entre países. La creciente separación entre las comunidades estadounidenses – quizás uno de los más importantes desarrollos en la historia de los Estados Unidos durante los últimos cincuenta años – no es un accidente, sino un reflejo de un cambio estructural de la economía estadounidense. Hace sesenta años el mejor predictor del éxito económico de una comunidad era el capital físico. Con el cambio de la manufactura tradicional a la innovación y el conocimiento, el mejor predictor del éxito económico de una comunidad es el capital humano.

Ejaz Ghani, William Kerr e Ishani Tewari, explican que el debate sobre si las ciudades crecen a través de la especialización o la diversificación data desde los tiempos de Alfred Marshall y Jane Jacobs. Marshall (1890) estableció el campo de la aglomeración y el estudio de los nodos al resaltar las muchas formas en que empresas similares dentro de la misma industria pueden beneficiarse al establecerse juntas. Jacob (1969), por otra parte, arremetió contra estas perspectivas – ella enfatizaba cómo el conocimiento fluía a través de las industrias, y que la variedad y la diversidad industrial conducen al crecimiento.

Grandes ciudades en crisis
Richard Florida escribe que en los años posteriores a la crisis económica, zonas metropolitanas potentes como San Francisco, Nueva York y Washington, D.C., han continuado creciendo en importancia. En 2012, las diez economías metropolitanas más grandes produjeron más de un tercio del producto nacional total.

Josh Lehner escribe que las zonas metropolitanas más grandes (las 51 más grandes tienen una población de un millón o más) han visto las ganancias más sólidas tras la recuperación. Las zonas metropolitanas de segundo nivel han visto solo alguna mejoría y las zonas no-metropolitanas (rurales) han sufrido una desaceleración durante el año pasado. También es interesante notar que solo las grandes ciudades han visto regresar las tasas de crecimiento a niveles pre recesión, mientras que las otras van rezagadas. Esto es debido en parte a la naturaleza de la Gran Recesión en la cual la vivienda y el gobierno han sido grandes lastres en la recuperación. Estos empleos también juegan un rol desproporcionadamente grande en muchas economías medianas, pequeñas y rurales, mayor que en las grandes ciudades.

Tratando con las externalidades nacionales de las regulaciones locales de uso del suelo
Wonkblog informa que según Enrico Moretti nosotros deberíamos tener presente cómo San Francisco y las grandes ciudades prefieren limitar las nuevas viviendas debido a las repercusiones económicas que tales decisiones locales tienen en el ámbito nacional. Estas ciudades súper productivas han estado entre las que menos se han inclinado a agregar nuevas viviendas desde 1990. Al evitar que más trabajadores que quieren vivir en las ciudades lo hagan, las grandes ciudades están evitando que la economía de los EE. UU. sea tan productiva como lo podría ser. Sin embargo, a pesar de estas consecuencias negativas a nivel nacional, las políticas de uso del suelo siempre han sido un asunto local.

Chang-Tai Hsieh y Enrico Moretti escriben que una manera posible de minimizar estos efectos negativos sería que el gobierno federal limitara a los municipios su capacidad de establecer reglamentos en el uso del suelo. Actualmente los municipios establecen los reglamentos de uso del suelo casi con completa autonomía, debido a que los efectos de tales reglamentos durante mucho tiempo se han percibido como predominantemente locales. Pero si tales políticas tienen significativos efectos a nivel nacional entonces el adoptar estándares nacionales con la intención de limitar los efectos negativos puede ser considerado como de interés nacional.

Chang-Tai Hsieh y Enrico Moretti escriben que una posible solución sea el desarrollo de medios de transporte público que unan a los mercados laborales locales, caracterizados por su alta productividad y altos salarios, con mercados laborales locales caracterizados por salarios bajos. Enrico Moretti escribe que el tren de Alta Velocidad de California siempre se ha visto como un medio rápido de transportar gente de Los Ángeles a San Francisco, compitiendo con el avión. Pero pudiera ser que en realidad su impacto más importante fuera que permitiera a la gente de las ciudades del Valle Central que tienen bajos salarios desplazarse al Área de la Bahía.

Desigualdad y las grandes ciudades
Kristian Behrens y Frédéric Robert-Nicoud escriben que la desigualdad es especialmente visible en las grandes ciudades. Las grandes ciudades son más desiguales que las naciones que las albergan. Por ejemplo, la desigualdad en salarios en el Área Metropolitana de Nueva York (MSA) es considerablemente más alta que en el promedio de los EE. UU. y similar a la de Ruanda o Costa Rica. Las grandes ciudades aumentan el salario de todos, y el 5% más alto se beneficia sustancialmente más que el 20% más bajo.

Fuente: Bruegel – The Economics of Big Cities. Licencia Creative Commons.

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