La Universidad de ahora y la Universidad de antes: recuerdos y opiniones del profesor invitado AGL Stefan Sperlich

La Universidad de ahora y la Universidad de antes: recuerdos y opiniones del profesor invitado AGL Stefan Sperlich

08/04/2015 | Finanzas para mortales

¿Nos puedes comentar cómo ha sido tu evolución de estudiante a profesor de economía?
Antes de contestar a esta pregunta debería añadir una información: estudié en la Facultad de Matemáticas y Físicas. Fuimos estudiantes muy diferentes a los alumnos de economía y de administración de empresas de la actualidad. Como profesor, vine a España en 1998, aunque antes ya había estado cuatro años dando clases como ayudante en la Universidad Humboldt de Berlín. Estuve hasta el año 2006 en Madrid, después cuatro años en Gottingen, Alemania, y ahora cuatro años en Suiza.
En todos estos años en diferentes universidades ¿has notado cambios en el enfoque de los estudiantes de economía y lo que quieren lograr en su futuro laboral y académico?
Los «partidos políticos» de los estudiantes de Matemáticas eran muy de izquierdas, por así decirlo, medio-comunistas o socialistas como mínimo. Mientras que los alumnos de Derecho y de administración de empresas eran más de derechas, en economía nunca estaba claro. Estas cosas siguen sucediendo hoy en día. Los estudiantes de administración de empresas tienen más interés por lo privado, una idea más capitalista. Con esto no quiero decir que todos los alumnos sean iguales pero sí, tienen una tendencia mayor a su carrera privada y económica. Seguramente más enfatizado que en otras áreas de conocimiento.
En la carrera de economía también se puede ver que los que cursan finanzas normalmente intentan alcanzar una carrera personal importante. Muchos de los otros se lanzan a la economía de la pobreza. Con esto no quiero decir que estos sean unos samaritanos, ahora estudiar la economía de la pobreza está muy de moda, es algo que resulta muy atractivo, aunque no quiere decir que esta gente sea realmente solidaria. Lo que sé es que los intereses entre estos dos grupos de estudiantes son muy diferentes.
¿Qué cambios observas entre tu generación y la actual?
En general ahora, aunque no haga falta decirlo, las generaciones han cambiado un poco sus intereses, no solo los jóvenes, pienso que toda la humanidad ha cambiado un poco. Igual al haber aumentado la desigualdad en casi todas las sociedades y países del mundo, desgraciadamente ha crecido un poco el egoísmo, donde cada uno se enfoca en sus intereses económicos.
En los años ochenta, e incluso a principios de los años noventa, las manifestaciones eran mucho mayores contra la desigualdad, la injusticia, la paz, etc. La última manifestación que vi en Alemania fue una contra la prohibición de la danza en viernes santo. Esto significa que están manifestándose para su diversión, contra la que imponen limitaciones. En cambio, hace veinticinco años se manifestaban contra asuntos más importantes como la injusticia mundial. Esto es un reflejo de cómo ha cambiado la sociedad.
¿Qué diferencias hay entre los alumnos a los que has dado clase en España respecto a los que das clase en Suiza o antes en Alemania? ¿Hay algunas discrepancias entre sus gustos o intereses profesionales o académicos?
En cuanto a sus gustos académicos puedo decir que no noto grandes diferencias. Aunque sí es cierto que existen y son muy interesantes para observar. Pienso que no tienen mucho que ver con la nacionalidad, sino con otro tipo de cosas.
Los gustos e intereses de los alumnos, creo que han cambiado en todos los países de la misma manera. Actualmente está de moda la economía del medio ambiente y, como mencionaba anteriormente, la economía de la pobreza. Hoy en día el mundo de las finanzas es mucho más grande e interesante, sobre todo en Suiza. No nos sorprende que en este país haya muchísima gente que quiere estudiar finanzas. Además, en Ginebra tenemos muchos doctorandos que quieren estudiar Comercio Internacional, tenemos la WTO (OMC), la UNCTAD y la ITC. Lógicamente a la gente que le interesa eso, viene a Ginebra para estudiar. Considero que estas diferencias no pueden explicarse por la nacionalidad sino simplemente por el lugar.
Una cosa que me llamó especialmente la atención era la ruptura radical cuando vine de Berlín a España porque en aquella época todavía existía Servicio Militar Obligatorio (en Alemania). La gente entraba en la escuela como niños de seis años, por lo tanto después del Servicio Militar se entraba a la universidad, aproximadamente a los veinte o veintiún años. Entonces en Alemania había estudiantes adultos, en cambio, España había estudiantes muy jóvenes.
Con esto, no quiero decir que una cosa es mejor que la otra, pero por supuesto en España se esperaba mucho más de nosotros como profesores. Sobre todo de “entretener” a los estudiantes, de motivar a los alumnos, de decir “mira, esto es muy importante para ti”, de darles mil ejemplos, de guiarles en la carrera, prepararles para los exámenes. Tampoco quiero decir que en Alemania los profesores pasen del alumno, eso no, pero el alumno parece más maduro.
Es un sistema universitario bastante diferente. Aunque hoy con la reforma de Bolonia y también como casi ya no hay países con Servicio Militar Obligatorio dentro de la Unión Europea, se intenta que los estudiantes sean más jóvenes que antes, para poder entrar en la vida laboral mucho antes. Esto yo lo veo objeto de debate, no estoy a favor de que los estudiantes tienen que entrar a una empresa con 22 años.
¿Qué es lo que te gustaría mejorar del sistema educativo a nivel europeo?
Pienso que en muchos países los profesores no están preparados para educar a estudiantes más jóvenes. Esto no es un problema para España porque este sistema ya lo ha tenido durante muchos años.
Considero que se pueden hacer todavía muchas cosas con la gente que no viene a la universidad. Dentro del aprendizaje en la Formación Profesional, modificarlo para hacerlo en tres años, repartido la mitad prácticas y la otra mitad en un Colegio Profesional. Por ejemplo, en el centro de Europa, antes de que alguien toque mi calefacción debe tener un certificado de que ha hecho una Formación Profesional de tres años en esto. Entiendo que hacer algo así resulta muy costoso, y hacerlo en un periodo de crisis aún más complicado. También sé que este asunto ya se trata en España desde hace años, que hay problemas entre lo que quiere la política y lo que las empresas quieren pagar. En Alemania y Suiza es lo mismo, las empresas siempre se quejan. En estos países el aprendizaje es demasiado caro, pero creo que el éxito es que las cosas al final funcionan bien, tienen gente con buena formación. Esto ya está mejorando mucho en este país (España), pero hay otros países en Europa donde eso se debería instalar también.
Dentro de la universidad no podemos evitar que los estudiantes tengan que sufrir mucho con temas de estadística o matemáticas. En mi caso se podría hablar de la econometría. Muchos de los problemas que tenemos con la crisis son porque la gente no tiene formación cuantitativa. En Suiza esto se puede ver, donde solo el 10% de los másteres (relacionados con la Empresa o la economía) tienen un curso de econometría. En muchos países de Europa se puede fácilmente sacar un máster en finanzas sin haber jamás tomado un curso de matemáticas, de estadística o de econometría. Entonces tenemos un “private banker” que no sabe calcular una “esperanza”, que no sabe lo que es una “varianza”, pero que deberían saber de cálculo de riesgo, que es una cosa probabilística y que es algo complicadísimo que normalmente solo dominan los matemáticos. El problema es que estos sistemas son muy complejos. Al mismo tiempo entramos en la competencia entre universidades. La tendencia es aflojar los bachilleratos, en todos los países es así, pero debería ser al revés. La gente entiende muy poco de cálculo.

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