Los bancos reflexionan sobre la razón de ser de Davos

Los bancos reflexionan sobre la razón de ser de Davos

24/01/2013 | Patrick Jenkins/Tom Braithwaite – Financial Times Español

Parece que Davos 2013 va a ser el año en que los banqueros participantes en el foro (casi) intentan pasar desapercibidos y finalmente dejar atrás la crisis.

Este año los paneles públicos incluyen dos o tres dedicados a los servicios financieros; y durante las reuniones privadas más productivas que tienen lugar al margen del foro los banqueros comentan que el tono es más positivo de lo que ha sido desde que la crisis global empezó hace media década.

La certidumbre europea y el cada vez mejor ánimo de sus clientes corporativos dan esperanza a los banqueros; sin embargo, no pueden olvidar el tema que los ha fastidiado durante años – el constante aumento de las regulaciones.

El tono es de un optimismo cauteloso cuando se habla del núcleo de la eurozona. “El sistema mejora lentamente,” comenta el jefe de un banco de inversión mientras enumeraba las señales de recuperación de la eurozona, como el ejemplo de la subasta de la deuda española de esta semana. “Hay cierto cambio en el tono,” añadió el consejero de un banco estadounidense. “Nuestros clientes están más animados.”

Sin embargo, el ánimo promedio abarcaba casi todos los puntos de vista, desde la complacencia hasta el temor total. “Es difícil ver lo que podría ir mal,” declara otro jefe de un banco de inversión, todo lo contrario al aviso de Axel Weber, presidente del consejo de administración de UBS y expresidente del Bundesbank de Alemania, quien avisó sobre los arreglos mal coordinados por parte de los bancos centrales que sólo tapan problemas que pueden volver. “Estamos viviendo ahora una vida mejor a costa de las futuras generaciones,” dijo de Sr. Weber.

En los últimos foros en Davos, ha habido un fuerte enfoque en la agenda regulatoria, con los banqueros quejándose del fracaso del marco regulatorio internacional. Según el Sr. Weber: “Se necesita un estándar global. Pero esto no se está logrando.” Él avisó que sin una armonización regulatoria, los peligros en el sistema bancario global aumentarían, poniendo como ejemplo los “alpinos” requisitos de capital en Suiza comparados con las diversas reformas estructurales que están en marcha en los EE. UU., el Reino Unido y posiblemente la UE.

Según comentan los analistas, es aún peor el fracaso de los legisladores a la hora de examinar la industria de los servicios financieros para crear un plan común sobre cómo debería de ser la regulación de los bancos y aseguradoras. El director general de un gran grupo financiero de los EE. UU. dijo que la situación regulatoria era “realmente terrible”. “Si tomas el ejemplo de la industria aseguradora, se ve que esa industria pasó toda la crisis casi sin problemas. Han impuesto un nuevo régimen regulatorio que no les permite ganar dinero. Es impresionante.

Otro director bancario dijo en privado que estaba “muy preocupado” por la inhabilidad de las aseguradoras e
uropeas de financiar a los bancos con las posibles reglas de Solvencia II.
Tidjane Thiam, CEO de la aseguradora británica Prudential, comentó que: “Hay una falta de pensamiento común. La industria de seguros es (tradicionalmente) un gran inversor en la industria bancaria pero Solvencia II nos prohíbe invertir en los bancos.”

También había señales de dificultades en las relaciones entre inversores y empresas –particularmente con los grupos financieros. Paul Singer, presidente de Elliot Capital Management, criticó a los bancos por las divulgaciones de información “completamente opacas” que hicieron imposible saber si (los productos financieros) “tenían riesgos o estaban seguros”. Pero, por otra parte, los ejecutivos corporativos y bancarios están preocupados por el aumento en el activismo de los accionistas y el enfoque los beneficios trimestrales.

Un participante dijo que esa “tiranía” de ese tipo de divulgaciones tan frecuentes se debe prohibir.

La más dañina de todas las iniciativas regulatorias, según varios banqueros, fue el constante y probablemente empeorado sentido de incertidumbre sobre lo que tienen pensados los reguladores y políticos, sobre todo en Europa.

Un ejecutivo se quejaba del vacío que ha creado por el primer ministro británico David Cameron con su promesa de que antes de 2017 habría un referéndum sobre la presencia del Reino Unido en la UE. “Ya tienes incertidumbre sobre la unión bancaria europea, las propuestas Liikanen (para cercar a los bancos europeos) y las reformas Vickers en el Reino Unido, y ahora esto. ¿Cómo puedes hacer planes cuando los sistemas financieros estarán cambiando durante los próximos seis años?

En referencia del marco regulatorio Basilea III, queda un área clave a debatir – la llamada ‘ratio de financiación estable neta’, una nueva medida propuesta para la solidez financiera bancaria. Esta ratio (NSFR, por sus siglas en inglés) requeriría que los bancos pusieran más en par la duración de su financiación con sus préstamos, la cual podría reducir los márgenes de beneficio. Parece que los ‘lobbies’ de los bancos están cada vez más convencidos que la NSFR no llegará a ser implantada o, por lo menos, modificada sustancialmente.

“Va en dirección contraria de lo que es la banca: la transformación de la madurez del dinero,” comentó un director bancario. Pero incluso sobre este asunto hay los que tienen sus dudas. Otro director bancario dice que esta medida es vital aunque probablemente dolorosa. Opinó que, con el control suficiente, podría haber evitado muchos de los colapsos bancarios de 2007 y 2008, como el de Northern Rock o el de Lehman Brothers.

A pesar de unos debates animados y un tono generalmente positivo en Davos 2013, hay cada vez más representantes bancarios que se preguntan por la razón de ser de Davos. En los años del boom, fue la expectación del crecimiento global lo que reunía a todos. En el punto más profundo de la crisis, Davos era el sitio perfecto para que los legisladores y banqueros hicieran un plan de recuperación. “Ahora que la crisis se ha acabado, la gente tampoco tiene mucho de qué hablar,” explicó un banquero sénior europeo. “Lo peor ha pasado,” dijo un peso
pesado de Wall Street.

Tampoco los directores de los bancos están completamente de acuerdo en esto. El director general de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, que estaba de vuelta por primera vez en cinco años, parece estar en la minoría. Su homólogo en HSBC, Stuart Gulliver no se presentó ni tampoco otros directores de otros bancos afectados por la crisis – como el de UniCredit de Italia o como el de Royal Bank of Scotland del Reino Unido.

 

Banks ponder raison d´etre of Davos

24/01/2013 | Patrick Jenkins/Tom Braithwaite – Financial Times English

Davos 2013 is shaping up to be the year when the forum’s bank participants try almost to fade into the background and finally put the financial crisis behind them.

This year’s public panels include only two or three devoted to financial services. And at the more productive private meetings that happen around the fringes, bankers say discussion is more upbeat than it has been since the global crisis began half a decade ago.

The improving eurozone sentiment and a slowly brightening mood among banks’ corporate clients is heartening for bankers. All the same, no one can let go of the topic that has most vexed them for years – the ever-increasing regulatory overload.

On the core eurozone discussion, the typical tone is cautious optimism. «The system is slowly coming back to life,» said one investment bank boss, pointing to steady signs of eurozone recovery, most recently evident in this week’s Spanish sovereign debt auction. «There’s definitely a change of tone,» added the board member of a US Bank. «Our clients are definitely more upbeat.»

Around that average sentiment, though, there has been a wide spread of views on display, stretching from the complacent to the doom-laden. «It’s hard to see what could go wrong,» said one investment bank boss, a stark contrast with the warning from Axel Weber, chairman of UBS and the former president of Germany’s Bundesbank, who cautioned that patchwork fixes by central banks were just disguising problems that would return. «We’re living a better life now at the expense of future generations,» Mr Weber said.

As at recent Davos forums, there has been a sharp focus on the regulatory agenda with bankers this year bemoaning the breakdown in an international regulatory framework. Mr Weber said: «You need a global standard. But this is not happening.» He warned that without a harmonised rule book the dangers in the global banking system will increase, contrasting the «Alpine» capital requirements in Switzerland with the diverse structural reforms under way in the US, the UK and potentially in the EU.

Worse still was the failure of policy makers to look across the financial services industry and join up the thinking on how banks and insurers should be regulated, critics said. One chief executive of a large US financial group said the regulatory situation was «really horrific». «If you take a nice business like the insurance business: here’s an industry that went through the crisis and had almost no problems. They’ve put in a whole new regulatory regime to make sure they can’t make money. It’s astonishing.»

Another bank boss said privately he was «extremely worried» about the inability of European insurance companies to finance banks, under the prospective Solvency II rules. Tidjane Thiam, chief executive of UK insurer Prudential, said: «There is a lack of joined-up thinking. The insurance industry is [traditionally] the biggest investor in the banking industry but Solvency II says we can’t invest in banks.»

There were also signs of fractious relations between investors and companies – particularly financial groups. Paul Singer, head of Elliott capital Management, slammed banks for «completely opaque» disclosures that made it impossible to know whether they were «risky or sound». But, for their part, corporate and bank executives are worried about a rise in shareholder activism and the focus on quarterly earnings.

One participant said the «tyranny» of such frequent disclosures should be ended with a ban on the practice.

Most pernicious of all among the regulatory initiatives, several bankers said, was the ongoing – and arguably worsening – sense of uncertainty over what regulators and politicians have in mind next, particularly in Europe.

One top executive complained about the vacuum left by UK Prime Minister David Cameron with his promise that by 2017 he would hold a referendum on Britain’s EU membership. «You’ve already got unease over European Banking Union, the Liikanen proposals [to ringfence EU banks], the UK’s Vickers reforms. And now this. How do you plan when your financial systems are in flux for the next six years?»

On the Basel III global rule book, one key area remains up for debate – that of the so-called net stable funding ratio, a new proposed measure of banks’ financing solidity. The NSFR would force banks to match the duration of their funding and lending more closely, potentially constraining profit margins. There appears to be a growing conviction among banks that their lobbying against the NSFR may see it ditched altogether, or at least radically modified.

«It flies in the face of what banking is, which is transforming the maturity of money,» said one bank boss. But even on this, there are dissenters. Another bank chief argues that the measure, though probably painful, is vital. Properly policed, it could have prevented many of the 2007 and 2008 bank collapses from Northern Rock to Lehman Brothers, he argued.

Despite the lively regulatory debates, and the generally sunnier tone at Davos 2013, more bank delegates now seem to be asking what Davos’s raison d’être is. In the boom years, it was the excitement of global growth that brought everyone together. In the heat of the crisis, Davos was the perfect place for policy makers and bankers to forge the recovery plan. «Now the crisis has passed, people don’t have so much to talk about any more,» said one senior European banker. «It’s peaked,» said one Wall Street heavyweight, simply.

Even on this, bank bosses do not seem to be able to agree entirely. But Lloyd Blankfein, the Goldman Sachs chief who is back for the first time in five years, appears to be in a minority. His opposite number at HSBC, Stuart Gulliver, chose to stay away, as did the bosses at several other crisis-hit banks – from Italy’s UniCredit to the UK’s Royal Bank of Scotland.

Copyright &copy
«The Financial Times Limited«.
«FT» and «Financial Times» are trade marks of «The Financial Times Limited».
Translation for Finanzas para Mortales with the authorization of «Financial Times».
  Copyright &copy «The Financial Times Limited«.
«FT» and «Financial Times» are trade marks of «The Financial Times Limited».

Disfruta de más contenido 

Actualiza tu navegador

Esta versión de tu navegador no permite visualizar correctamente la página. Para que tengas una buena experiencia y mejor seguridad, por favor descarga cualquiera de los siguientes navegadores: Chrome, Edge, Mozilla Firefox