Los MBA se centran en la tecnología financiera sobre la banca y la consultoría

Los MBA se centran en la tecnología financiera sobre la banca y la consultoría

27/04/2017 | Jonathan Moules (Financial Times)

Antes de ocupar su lugar en la Escuela Wharton, Neha Goel siguió una convencional trayectoria profesional anterior al Máster en Administración de Empresas (MBA, por sus siglas en inglés), trabajando como consultora en la firma de servicios profesionales Deloitte.

Después de graduarse, sin embargo, ella se unirá al mundo más arriesgado de la tecnología financiera, o “fintech”, con un empleo en el equipo de asociaciones de móviles de Braintree, una compañía «startup» que permite a los servicios basados en aplicaciones — como Airbnb, Uber y Facebook — aceptar pagos de los clientes.

La Srta. Goel descubrió la tecnología financiera a través de su empleo en Deloitte, aconsejando a los negocios en Internet y “enamorándose” de lo que ella llama la «libertad y la tenacidad» de las empresas «startup».

«Servir de consultora fue fantástico, pero tuve que dejar atrás las recomendaciones y no llegué a verlas implementadas», comentó la Srta. Goel. Ella también se sintió atraída por la tecnología financiera «porque ofrecía trepidantes innovaciones con dramáticos y rápidos resultados».

Numerosos fundadores de tecnología financiera acudieron a las escuelas de negocios. Los ex alumnos del MBA de Insead incluyen a Giles Andrews, el británico fundador de Zopa, la plataforma de préstamos de igual a igual (P2P, por sus siglas en inglés), y a Taavet Hinrikus, el estonio director ejecutivo de TransferWise, el mercado de transferencia de divisas online. Jeff Lynn y Carlos Silva desarrollaron conjuntamente el plan de negocios para Seedrs, la empresa de financiación colectiva, como parte de su programa de estudios del MBA en la Escuela de negocios Saïd de Oxford.

Actualmente, a medida que los fundadores de tecnología financiera expanden sus empresas, ellos están regresando a las escuelas de negocios para encontrar personal cualificado. Alrededor de una quinta parte de las contrataciones de la clase del MBA internacional de la IE Business School en Madrid el año pasado, fue realizada por empresas de servicios financieros. Las empresas de tecnología financiera representaron el 5 por ciento de las contrataciones, lo que no ha conseguido ninguna el año pasado.

Un informe de Goldman Sachs de 2015 calculó que 4,7 billones de dólares generados por los servicios financieros corrían el riesgo de perderse por el interés en la tecnología financiera. Los graduados se sienten atraídos por estas jóvenes empresas de rápido crecimiento en donde sus decisiones cuentan y en donde los destacan como miembros vitales del equipo, comentó Irina Zilbergleyt, directora de talento y carreras del IE.

Según la Sra. Zilbergleyt, la tendencia expone a los bancos de inversión y a las empresas de consultoría a la competencia. «Una de las mayores preocupaciones en la adquisición de talento de los grandes bancos es la pérdida de talento a la tecnología financiera y a otras empresas de tecnología».

Nick Hungerford, un graduado de MBA y fundador de Nutmeg, el servicio de gestión de patrimonio online, regresó al Reino Unido directamente desde el campus de la escuela de posgrado de negocios de Stanford en Silicon Valley para lanzar su compañía en 2011.

Ocho de los 78 miembros de Nutmeg son graduados de MBA, incluyendo a dos gerentes de producto, a su director de mercados, y al arquitecto e ingeniero jefe. «La belleza de un MBA es que te enseña a ser analítico», comentó el Sr. Hungerford.

Él mismo citó el ejemplo de Aidan McGinley, el arquitecto jefe de Nutmeg y líder del equipo de ingeniería, que fue contratado después de completar su MBA en la escuela de negocios del Imperial College.

El Sr. Hungerford declaró que el Sr. McGinley automatizó lo que solía ser un proceso completamente manual para probar aplicaciones de software, dando como resultado un ahorro para el negocio del 25 por ciento en los costes del servidor.

Otro partidario es Niels Turfboer, quien ocupó importantes posiciones en ABN Amro e ING antes de completar un MBA conjunto, dividido entre un año en IE y un año en la Escuela de negocios Stern de la Universidad de Nueva York. Él se interesó en las compañías «startup» de tecnología que intentaban trastocar los mercados en los que operaban sus antiguos empleadores, y ahora es director gerente para el Reino Unido y Benelux de Spotcap, una empresa con sede en EEUU que ofrece préstamos online a pequeñas empresas.

«Es una cuestión de simple economía: éste es un mercado en crecimiento», comentó el Sr. Turfboer.

Es improbable que los graduados de un MBA se incorporen a empresas de tecnología financiera esperando ganar altos salarios. Muchos, particularmente aquellos que han trabajado en el sector de capital privado, entienden que las compañías «startup» funcionan de manera diferente, declaró el Sr. Hungerford de Nutmeg.

«En el Reino Unido, la gente está mucho menos familiarizada con tener una remuneración basada en acciones que en efectivo y en un bonus, pero no entre los graduados de los MBA, quienes tienen la impresión de que las acciones pueden ser una recompensa más valiosa», agregó.

Entre otros atractivos para los graduados de un MBA se cuenta la oportunidad de ver de cerca cómo establecer y manejar una empresa de tecnología financiera.

Slava Kremerman, un graduado de Insead y ex consultor de estrategia de Aon, trabajó para el Sr. Hungerford en Nutmeg durante tres años, pasando por varios roles importantes y recibiendo apoyo de mentores, antes de dejar la compañía para fundar un servicio de emparejamiento de trabajos online para maestros sustitutos llamado Zen Educate.

«Slava era uno de estos tipos que trabaja 15 horas al día», comentó el Sr. Hungerford. «El trato era que, si él venía a trabajar para Nutmeg, yo a cambio le enseñaría cómo comenzar un negocio».

La Srta. Goel muestra un poco del mismo fervor “misionero” en su entusiasmo por su trabajo. «La calidad mediocre de los servicios financieros representa un enorme problema», comentó.

«La tecnología financiera, en su núcleo, trata de mejorar el sistema en su totalidad, fomentando la inclusión financiera. Y sí, también existe un impulso por volverlo más moderno y “cool”, mientras estamos en ello».

Fintech lures MBAs away from banking and consulting

27/04/2017 | Jonathan Moules (Financial Times)

Before taking her place at the Wharton School, Neha Goel followed a conventional pre-MBA career path, working as a consultant at Deloitte, the professional services firm.

After graduation, however, she will join the riskier world of fintech, with a job in the mobile partnerships team at Braintree, a start-up that enables app-based services such as Airbnb, Uber and Facebook to take customer payments.

Ms Goel discovered fintech through her work advising internet businesses at Deloitte, falling for what she calls the “freedom and scrappiness” of start-ups.

“Consulting was fantastic, however I had to walk away from recommendations and not get to see them go live,” she says. Ms Goel was also attracted to fintech “because it offered fast-moving innovation with dramatic and rapid results”.

Many fintech founders went to business school. Insead’s MBA alumni include Giles Andrews, British founder of peer-to-peer lending platform Zopa, and Taavet Hinrikus, the Estonian-born chief executive of online foreign exchange marketplace TransferWise. Jeff Lynn and Carlos Silva jointly developed the business plan for equity crowdfunding business Seedrs as part of their MBA course at Oxford’s Saïd Business School.

Now, as fintech founders grow their businesses, they are heading back to business schools to find well-qualified staff. About a fifth of hires from the international MBA class at Madrid’s IE Business School last year were made by financial services companies. Fintechs made 5 per cent of those hires, up from none last year.

A 2015 Goldman Sachs report estimated $4.7tn of financial services revenue was at risk of displacement from fintech groups. Graduates are drawn to these fast-growing young ventures where their decisions count and mark them out as a vital member of the team, says Irina Zilbergleyt, IE’s director of talent and careers.

The trend presents investment banks and consultancy firms with competition. “One of the biggest talent acquisition concerns of big banks is losing top talent to fintech and other technology companies,” Ms Zilbergleyt says.

Nick Hungerford, an MBA graduate and founder of Nutmeg, the online wealth management service, returned to the UK straight from the Silicon Valley campus of Stanford Graduate School of business to start his company in 2011.

Eight of Nutmeg’s 78 staff are MBA graduates, including two product managers, its chief marketing officer, chief architect and head engineer. “The beauty of an MBA is that it teaches you to be analytical,” Mr Hungerford says.

He cites the example of Aidan McGinley, Nutmeg’s chief architect and engineering team lead, hired after completing his MBA at Imperial College Business School.

Mr Hungerford says Mr McGinley automated what used to be an entirely manual process for testing software applications, resulting in a 25 per cent saving in server costs to the business.

Another proponent is Niels Turfboer, who held senior posts with ABN Amro and ING before completing a joint MBA, split between a year at IE and a year at New York University’s Stern School of Business. He became interested in tech start-ups that tried to disrupt the markets his former employers were operating in, and is now managing director for the UK and Benelux at Spotcap, a Berlin-based online lender tosmall businesses.

“It is a matter of simple economics: this is a growing market,” Mr Turfboer says.

MBA graduates are unlikely to join fintech companies in the expectation of high salaries. Many,particularly those who have worked in private equity, understand start-ups operate differently, Nutmeg’s Mr Hungerford says.

“In the UK, people are a lot less familiar with having remuneration based on equity rather than cash and a bonus, but not among MBAs, who come with an understanding that equity can be a more valuable reward,” he says.

Other attractions for MBA graduates include the opportunity to see first-hand how to set up and run a fintech company.

Slava Kremerman, an Insead graduate and former strategy consultant for Aon, worked for Mr Hungerford at Nutmeg for three years, moving through several senior roles and receiving mentoring support, before quitting to found an online jobs-matching service for supply teachers, called Zen Educate.

“He was one of these guys who works for 15 hours a day,” Mr Hungerford says. “The deal was that, if he came to work for Nutmeg, I would in return teach him how to start a business.”

There is something of the same missionary zeal about Ms Goel and her enthusiasm for her work.

“The subpar quality of financial services is a massive problem,” she says. “fintech, at its core, is about improving the system as a whole, furthering financial inclusion.

And yeah, there’s also an element of making things cooler while we’re at it.”

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