Se buscan soplones para atrapar al próximo Madoff

30/03/2014 | Madison Marriage – Financial Times Español

Los reguladores están emprendiendo una agresiva batalla contra los posibles villanos de los mercados financieros reclutando a informadores alrededor del mundo.

Hay la esperanza de que dos de los escándalos más grandes en el mercado de inversiones – el esquema Ponzi de 65 mil millones de dólares llevado a cabo por Bernard Madoff, y la amplia red de trading con información privilegiada en SAC Capital – no volverán a ocurrir.

El mes pasado la Comisión Europea aprobó una línea telefónica directa para informadores bajo las reglas Ucits V para administradores de fondos, mientras que los EE. UU. han visto aumentar la popularidad de su programa de protección de informadores. Este otorga a los informantes anónimos un premio valorado entre el 10 y el 30 por ciento de cualquier sanción que emita el regulador, la Comisión del Mercado de Valores (SEC), hasta un mínimo de 1 millón de dólares.

Durante los primeros seis meses del programa de la SEC., hubo 334 informadores. En 2012 este número se elevó a 3.001, y el año pasado aumentó otra vez, llegando a los 3.238.

El premio más grande a un soplón se dio en septiembre pasado cuando la SEC pagó a una persona 14 millones de dólares por ayudar a “recuperar sustanciales fondos de inversión” en los siguientes seis meses después de haber recibido la información.

Catherine Botticelli, socia en Dechert, una firma de abogados, dice que al iniciarse este programa ella se mostraba escéptica acerca de si funcionaría, pero que a la fecha ya está convencida.

Cuando se le pregunta si ahora es factible que se detecten antes los grandes escándalos de inversiones, ella responde: “Tiene que ser así. Si se tiene a una persona con información privilegiada deseando compartirla, es extremadamente útil”.

En Europa, la línea telefónica directa permitirá a las personas que quieran remitir información a su regulador nacional llevarlo a la Autoridad europea de mercados y valores si sienten que sus preocupaciones han sido ignoradas.

Sean Tuffy, vicepresidente de servicios de inversión en Brown Brothers Harriman, grupo de inversiones, dice que la mayoría de los que participan en la industria de los fondos “aprecian la necesidad de proteger a los informadores”. “En principio todos están de acuerdo con las provisiones de Ucits V – la protección de los informadores es increíblemente importante y es difícil argumentar contra ellas”.

Jordan Thomas, socio en Labaton Sucharow, firma de abogados de los EE. UU., dice que la probabilidad de que los empleados de empresas de administración de valores señalen los problemas a los reguladores se ha “incrementado dramáticamente”, lo que él cree que tendrá como resultado atajar el mal comportamiento.

El Sr. Thomas, que representa a numerosos informadores de la industria de administración de valores, dice de los EE. UU. en particular: “El programa (de la SEC) ha tenido un importante historial de éxito. Uno de los mayores miedos para los informadores es la venganza y el ser puestos en la lista negra y quedar vetados por la gente de la industria.

“El personal Senior que tiene mucho que perder está más tranquilo al dar información porque ya no tiene miedo a ser puesto en la lista negra (debido a las remuneraciones financieras)”.

Los abogados dicen que muchos clientes se presentan ahora en sus oficinas con grabaciones de conversaciones incriminatorias y documentos clave, “lo que permite a las autoridades ser más eficientes y hacer más con menos”.

La protección a los informadores de la industria de fondos en los EE. UU. fue respaldada a principios de este mes cuando la Corte Suprema de los EE. UU. dijo que dos informadores de FMR, la empresa a la que pertenece Fidelity Investments, tenían derecho a protección laboral total después de haber denunciado un supuesto fraude en uno de los fondos de inversión de la empresa.

Anteriormente no estaba claro si los informadores que trabajaban como contratistas en fondos de inversión y empresas que cotizan en bolsa tenían derecho a protección legal completa.

Stephen Kohn, director ejecutivo del Centro Nacional de Informadores, describió la decisión como “una gran victoria para cada una de las personas que invierten dinero a través de fondos de inversión, (la cual) ha cerrado un atajo potencialmente devastador en la protección de los informadores corporativos”.

Lynne Carreiro, director administrativo de ACA Compliance, la empresa consejera de regulaciones, agrega: “Las empresas de fondos ahora ven a todos sus empleados como potenciales fuentes (de fuga de información). Esto es un gran freno (al crimen financiero) ya que la gente sabe que sus colegas están motivados a delatarse mutuamente”.

El vigilante de los mercados europeos publicará las directrices de su nuevo régimen de transferencia de información confidencial bajo la nueva directiva de los Ucits V, detallando cómo funcionarán estas medidas.

Se espera que la Corte Suprema del Reino Unido también se pronuncie este verano sobre si los informadores de empresas de responsabilidad limitada – la forma corporativa que eligen los fondos de inversión – tienen derecho a la protección laboral completa.

La Autoridad sobre Conducta Financiera del Reino Unido, mientras tanto, está examinando si introduce remuneraciones monetarias para los informadores. El pasado octubre inició una consulta sobre este tema. Un portavoz de este vigilante dice que: “Los informadores siguen siendo una prioridad y continuaremos trabajando más en este área”.

A pesar de estas mejoras, existe un consenso sobre que la introducción de recompensas financieras en la industria de fondos europea marcará la diferencia haciendo que aumente el número de informadores.

David Hicks, jefe del equipo de servicio forense de finanzas en la consultora KPMG, que trata con investigaciones y testigos expertos, dice: “Las recompensas financieras son un incentivo más para que los informadores denuncien el mal comportamiento anticipadamente”.

“(En la industria de los fondos) hay una alta proliferación de pequeñas firmas donde es más difícil hacer alegaciones sobre mal comportamiento si hay solo cinco personas en la oficina – (las remuneraciones) pueden incentivar a la gente de las pequeñas organizaciones a ventilar la información”.

El Sr. Thomas, de Labaton, agrega: “No hay duda de que mucho se queda sin comunicar. En el Reino Unido ha habido escándalo tras escándalo – la cuestión es por qué nadie había hablado. Parecería impropio pagarle a la gente por hacer lo que uno esperaría que hiciera de cualquier manera, pero actualmente los riesgos sobrepasan a los beneficios de revelar información”.

Aunque las mejoras legales pueden motivar a los informadores a revelar información, Cathy James, directora ejecutivo de Public Concern en Work, la más grande institución de caridad de informadores en el Reino Unido, cree que es responsabilidad de las empresas, no de los legisladores, atajar los problemas que enfrentan los informadores.

“La gente elige no informar ya sea por miedo a las represalias, o porque sienten que no es importante. La mayoría lo intenta una o dos veces de manera interna y después se da por vencido, lo que es bastante deprimente”.

Whistleblowers sought to catch the next Madoff

03/30/2014 | Madison Marriage – Financial Times English

Regulators are waging an aggressive battle against the would-be villains of financial markets by enlisting the help of whistleblowers around the world.

There is hope that two of the biggest investor scandals in decades – Bernard Madoff‘s $65bn Ponzi scheme and the widespread web of insider-trading activity at SAC capital – will not repeat themselves as a result.

Last month the European Commission approved a pan-European whistleblowing hotline under the Ucits V rules for fund managers, while the US has seen a surge in popularity of its whistleblower protection programme. This entitles anonymous whistleblowers to a bounty worth 10-30 per cent of any sanction by the Securities and Exchange Commission, the regulator, amounting to at least $1m.

In the first six months of the SEC programme, 334 whistleblowers came forward. In 2012 this shot up to 3,001, and last year the number rose once again to 3,238.

The biggest whistleblower reward to date was made last September when the SEC paid an individual $14m for helping “recover substantial investor funds” within six months of receiving the tip-off.

Catherine Botticelli, a partner at Dechert, the law firm, says she was “sceptical” about how the scheme would work when it first began, but she has since been won over.

When asked whether big investor scandals are now likely to be detected sooner, she says: “That has got to be true. If you have an insider willing to feed you information, that is extremely helpful.”

In Europe, the commission’s hotline will enable individuals who have reported an issue to their national regulator to take it to the European Securities and Markets Authority if they feel their concerns have been ignored.

Sean Tuffy, vice-president of investor services at Brown Brothers Harriman, the investment group, says that most participants in the fund industry “appreciate the need for whistleblower protection”. “In principle everyone agrees with the Ucits V provisions – whistleblower protection is incredibly important and it is hard to argue against them.”

Jordan Thomas, a partner at Labaton Sucharow, a US law firm, says the probability of asset management employees highlighting problems with regulators has “dramatically increased”, which he believes will have a deterrent impact on misconduct.

Mr Thomas, who represents a number of whistleblowers from the asset management industry, says of the US in particular: “The [SEC] programme has been a remarkable success story. One of the greatest fears for whistleblowers is the fear of retaliation and blacklisting where people in your industry shun you.

“Senior people with a lot to lose are more comfortable coming forward because they are no longer afraid of being blacklisted [due to the financial rewards].”

The lawyer says that many clients now come to his office with tape recordings of incriminating conversations and key documents, “which allow law enforcement authorities to be more efficient and do more with less”.

Whistleblower protection in the US fund industry was further bolstered earlier this month when the US Supreme Court ruled that two whistleblowers at FMR, the parent company of Fidelity Investments, were entitled to full employment protection after raising concerns about alleged fraud at some of the company’s mutual funds.

Previously it was unclear whether whistleblowers employed as contractors at mutual funds and publicly traded companies were entitled to full legal protection.

Stephen Kohn, executive director of the National Whistleblowers Center, described the decision as “a big win for every person who invests money through mutual funds, [which has] closed a potentially devastating loophole in corporate whistleblower protection”.

Lynne Carreiro, managing director at ACA Compliance, the regulatory advisory company, adds: “Fund companies now look at all of their employees as potential [whistleblowing] sources. This is a big deterrent [to financial crime] as people know that their co-workers are incentivised to turn each other in.”

The European markets watchdog will publish guidelines on its new whistleblowing regime under the Ucits V directive this summer, detailing how the measures will work in practice.

The UK Supreme Court is also expected to make a judgment this summer on whether whistleblowers at limited liability partnerships – the corporate vehicle of choice for hedge funds – are entitled to full employment protection.

The UK’s Financial Conduct Authority, meanwhile, is examining whether to introduce monetary rewards for whistleblowers. It started a consultation on the matter last October. A spokesperson for the watchdog says: “Whistleblowing remains a priority and we will be doing more work in the area.”

Despite these improvements, there is consensus that the introduction of financial rewards in Europe’s fund industry would make a big difference to the number of whistleblowers coming forward.

David Hicks, head of the financial service forensic team at consultancy KPMG, which deals with investigations and expert witnesses, says: “Financial rewards are a further incentive for whistleblowers to call out bad behaviour sooner.

“[In the fund industry] there is a higher proliferation of smaller firms where it is more difficult to make allegations of wrongdoing if there are only five people in an office – [rewards] may incentivise people in smaller organisations to call things out.”

Labaton’s Mr Thomas adds: “There is no question that a lot goes unreported. There has been scandal after scandal in the UK – the question is why no one spoke up. It may seem unseemly to pay people to do what you hoped they would anyway, but the risks currently outweigh the rewards of coming forward.”

Although legal improvements could encourage whistleblowers to come forward, Cathy James, chief executive of Public Concern at Work, the biggest whistleblowing charity in the UK, believes it is down to companies, not policy makers, to tackle the issues facing whistleblowers.

“People choose not to speak up either out of fear of reprisal, or because they feel it is futile. Most try once or twice internally and then give up, which is quite a depressing picture.”

Copyright &copy “The Financial Times Limited“.
“FT” and “Financial Times” are trade marks of “The Financial Times Limited”.
Translation for Finanzas para Mortales with the authorization of “Financial Times”.
Copyright &copy “The Financial Times Limited“.
“FT” and “Financial Times” are trade marks of “The Financial Times Limited”.
¿Te ha resultado interesante? ¡Compártelo!