Una renta universal no es una idea tan estúpida

23/11/2013 | Tim Harford – Financial Times Español

“Los suizos someten a voto la renta básica de 2.500 francos por adulto.” Reuters, 4 de octubre de 2013.

¿Cuánto es eso?
Son unas 1.700 libras mensuales – más de 20.000 libras al año.

¿Y a quién se lo van a dar?
Todo el mundo o, por lo menos, cada ciudadano adulto. Se llama una “renta básica” y todos lo reciben, sin pegas.

Me estás tomando el pelo.
Tendremos que ver si a los suizos les parece gracioso o no – tienen un referéndum, lo cual es algo que hacen a menudo. Pero la idea de una renta básica de repente ha vuelto a aparecer en el radar después de muchos años fuera de la moda. El New York Times ha publicado hace poco que en las fiestas de cóctel en Berlín todo el mundo está hablando de ello; incluso los analistas políticos de los EE. UU. se emocionan también.

Esto me suena como algún complot comunista. ¿Cómo se puede tomar en serio la idea de pagar a la gente por estar sentada sin hacer nada?
La idea tiene el respaldo no solamente de expertos en la inequidad como Sir Tony Atkinson de Oxford pero también de Milton Friedman, que seguro que no fue comunista. La idea de la renta básica une a muchos de la izquierda y de la derecha mientras tiene muy poco apoyo en el centro.

¿Qué demonios vio Friedman en la idea?
Él vio una alternativa al estado de bienestar actual. Pagamos dinero a ciertas personas en la edad de trabajar, pero la mayoría de las veces con la condición de que no estén trabajando. Luego, para compensar el problema obvio que estamos pagando a la gente para no trabajar, les acosamos hasta que tengan un trabajo. Nuestros esfuerzos menosprecian y son burocráticos pero no acaban siendo muy eficaces. Una renta básica es para todos, si trabajan o no.

Y nadie lo haría.
Bueno, quizás. Si la renta básica fuera algo más modesta de lo que están proponiendo los promotores suizos – vamos a decir, 75 libras a la semana, casi al mismo nivel que se paga con el subsidio a la renta en el Reino Unido – creo entonces que la gente querría añadir algo a esa cantidad. No te darían un montón de dinero el primer día así que buscar trabajo de media jornada o jornada completa volvería a ser algo normal. Algunos a favor de la renta básica ven la posibilidad de votar sentado sin hacer nada como unas de las ventajas de la propuesta: fomentaría que los empresarios hicieran los trabajos mal pagados un poco menos incómodos y degradantes.

Parece que tu estrategia es “intentarlo y esperar”.
Yo no estoy convencido del todo sobre la idea, pero sí creo que habrá que tomarlo más en serio de lo que se toma en la actualidad en el Reino Unido. Al contrario de muchas políticas utópicas, ésta se ha puesto de prueba con unos rigorosos experimentos en los EE. UU. al final de los años 60 y en los 1970. Resulta que la gente trabaja menos si se le ofrece la renta básica – pero el efecto no es nada dramático.

Seguro que no se puede permitir.
Eso depende de si muchísima gente sale del mercado laboral a la vez. Si la mayoría de le gente sigue trabajando, como yo apostaría, la idea es muchos menos cara de lo que parece. La renta básica podría tomar el lugar de muchos tipos de beneficios (sociales), y es probable que reemplace el subsidio para el impuesto de la renta sobre personas físicas. Por un lado, el tamaño del Estado aumentaría: algunos impuestos, como el IVA, IRPF, o los dos, tendrían que recaudar más dinero. Por otro lado, el tamaño del Estado disminuiría. Eso es lo que a los conservadores les gusta: Friedman creyó que con una renta básica razonable para todos, el estado de bienestar tal y como lo conocemos desaparecería.

¿Y los casos especiales – la gente con grandes y costosas discapacidades?
Friedman argumentó en el libro “Libre para elegir” (Free to Choose), publicado en 1980, que estos casos sería tan pocos que las iniciativas caritativas privadas se ocuparían de ellos. Yo no estoy seguro de que este mundo moderno aceptaría esa respuesta. Y esto muestra una preocupación general sobre las políticas de renta básica: parecen eficientes y limpios sobre el papel pero, en el mundo real, uno puede sospechar que las complejidades del estado de bienestar moderno no desaparecerían al final. Probablemente, tendríamos excepciones para los inmigrantes, subsidios a la vivienda para los londinenses, entre otras cosas.

Aún pienso que acabaríamos con un país de vagos.
Supongo que es un riesgo. Pero hay un punto de vista alternativo para ver todo esto: un número creciente de economistas empiezan a preocuparse de que el cambio tecnológico va a dejar mucha gente completamente fuera del mercado laboral. En conclusión, llegarán los robots para quitarnos el trabajo. Estas preocupaciones no se han materializado hasta ahora, pero quizás esta vez es realmente distinta. Si eso, vamos a necesitar un sistema económico que puede soportar a mucha gente sin ninguna manera de ganarse la vida. Me pregunto si todo el mundo tiene una renta básica en Star Trek.

A universal income is not such a stupid idea

11/23/2013 | Tim Harford – Financial Times English

“Swiss to vote on 2,500 franc basic income for every adult.” Reuters, October 4 2013.

How much is that?
It’s about £1,700 a month – over £20,000 a year.

Payable to whom?
Everybody, or at least, every adult citizen. It’s called a “basic income” and everyone gets it, no strings attached.

You have to be joking.
We’ll have to see whether the Swiss think it’s funny or not – they are holding a referendum, which is something they do quite a lot. But the idea of a basic income suddenly seems to be back on the radar after many years of being out of fashion. The New York Times announced recently that at the cocktail parties of Berlin there is talk of little else; US policy wonks are getting excited about it too.

This sounds like some communist plot. How can anyone take seriously the idea of paying people to sit around on their backsides?
The idea is endorsed not only by experts on inequality such as Oxford’s Sir Tony Atkinson, but by the late Milton Friedman, an unlikely communist. The idea of a basic income is one that unites many left- and rightwingers while commanding very little support in the mainstream.

What on earth did Friedman see in the idea?
He saw an alternative to the current welfare state. We pay money to certain people of working age, but often only on the condition that they’re not working. Then, in an attempt to overcome the obvious problem that we’re paying people not to work, we chivvy them to get a job. Our efforts are demeaning and bureaucratic without being particularly effective. A basic income goes to all, whether they work or not.

And nobody would.
Well, maybe. If the basic income was something more modest than the Swiss campaigners have in mind – say, £75 a week, roughly the level at which the UK’s income Support is paid – then I think most people would want to supplement that. There wouldn’t be a sudden withdrawal of benefits, so seeking part- or full-time work would be straightforward. Some advocates of a basic income see the prospect of voting with your backside as an advantage of the proposal: it would encourage employers to make low-paid jobs less uncomfortable and degrading.

Your strategy appears to be “try it and hope”.
I’m not entirely convinced of the idea myself, but I do think it should be taken more seriously than it currently is in the UK. Unlike many utopian policies, this has been tried with a set of rigorous experiments in the US in the late 1960s and 1970s. It turns out that people do work less if offered a basic income – but the effect is not dramatic by any means.

This can’t be affordable.
That depends on whether people withdraw en masse from the labour force. If most people keep working, as I would expect, the idea is less expensive than it might seem. The basic income could replace all sorts of benefits, and would also presumably replace the personal allowance for income tax. In some ways the size of the state would have to rise: some tax, such as VAT, income tax, or both, would have to raise more money. In other ways the size of the state would shrink. This is what appeals to some conservatives: Friedman believed that with a reasonable basic income for all, the welfare state as we know it would wither.

What about special cases – people with severe and expensive disabilities?
Friedman argued in “Free to Choose”, a book published in 1980, that such cases would be few enough that private charities would deal with them. I am not sure the modern world would accept that answer. And this does point to a general concern about basic income schemes: they look efficient and neat on paper but in reality one suspects that the complexities of the modern welfare state would fail to disappear. We would probably have exemptions for immigrants, housing allowances for Londoners, and all the rest.

I still think we’d get a country full of layabouts.
That’s the risk, I suppose. There is an alternative way to look at all this: an increasing number of economists are beginning to worry that technological change may make large numbers of people completely unemployable. In short, the robots are coming to take our jobs. These concerns have been wrong before, but perhaps this time really is different. If so, we’ll need an economic system that can cope when lots of people have no way to making a living. I wonder if everyone has a basic income in Star Trek.

Copyright &copy “The Financial Times Limited“.
“FT” and “Financial Times” are trade marks of “The Financial Times Limited”.
Translation for Finanzas para Mortales with the authorization of “Financial Times”.
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