Yo por mi WhatsApp ¡Ma-to! ¿O muero?

Yo por mi WhatsApp ¡Ma-to! ¿O muero?

03/07/2013 | FxM – Hugo Vázquez

El lado oscuro del ser humano también saca partido de las nuevas tecnologías.

No solo los actuales movimientos sociales que buscan la mejora de las instituciones políticas y económicas utilizan las redes sociales para coordinarse; también hay grupos sociales que aprovechan estas mismas tecnologías para fines violentos.

Un estudio realizado conjuntamente por el Instituto alemán de estudios globales y locales y la Universidad de Duke ha encontrado que existe una relación entre la disponibilidad de cobertura móvil en África y el incremento de la violencia política. Específicamente en Argelia, la República Democrática del Congo, Kenia, Nigeria, Uganda y Zimbabue, se encontró que había un 50 por ciento más de posibilidades de aumento de incidentes armados debido a la utilización de la comunicación móvil.

Y así como saben utilizarlas para incrementar la efectividad de sus acciones también saben cómo no utilizarlas para no ser detectados, tal y como lo hizo Osama Bin Laden durante años.

Pero hay que puntualizar que primero deben existir las condiciones que motiven la violencia, y después que los organizadores de los movimientos violentos sepan sacar partido de las nuevas tecnologías.

En otras regiones del mundo, donde el índice de violencia es mínimo, los efectos negativos del uso del móvil se dan durante las actividades cotidianas.

La Organización Mundial de la Salud dice que el quinto factor de riesgo al conducir es el uso del teléfono móvil; y en su informe 2013 sobre seguridad vial en Europa indica que más del 95 por ciento de los países europeos prohíben el uso de teléfonos móviles al conducir y el 10 por ciento incluyen en la prohibición el uso de “manos libres”.

Según el Consejo Nacional de Seguridad de los EE. UU., por lo menos 160 mil de los accidentes de tráfico ocurridos en 2010 se debieron a que el conductor estaba tecleando en su móvil. Y existen ya más de 30 estudios que demuestran que el uso de “manos libres” también reduce la seguridad al volante debido a que no elimina el poder distractivo de una conversación.

El “caminar distraído al estar utilizando el móvil” ya es una de las razones por la cual los peatones sufren accidentes y algunos gobiernos locales y estatales han incluido en su legislación medidas para disminuir este tipo de percances. Quizá sea un dato anecdótico pero ya la ciudad de Fort Lee, en el estado norteamericano de Nueva Jersey, prohíbe cruzar la calle mientras se escribe en el móvil, y la multa por violar esta disposición es de 85 dólares; y, a modo de prueba, algunas farolas londinenses han sido cubiertas con material esponjoso después de que repetidamente había habido peatones que chocaban con ellas mientras utilizaban el móvil.

A día de hoy ya existen unos cuantos países en los que hay más teléfonos móviles que habitantes, y la tendencia natural del ser humano a estar comunicándose todo el tiempo ha creado la necesidad de intentar limitar o prohibir el uso de dispositivos móviles cuando se está en situaciones en las que es indispensable no tener distracciones.

En los EE. UU. y el Reino Unido en los últimos cinco años han aumentado un tercio los casos de niños que requieren atención médica en hospitales después de haber sufrido un accidente en zonas de juegos mientras eran “supervisados” por sus padres; expertos que han analizado este tema sugieren que los teléfonos móviles son parte de la causa de este aumento.

Existe una razón biológica para explicar el aumento de los accidentes debido a distracciones: el cerebro humano sólo puede prestar atención a tres cosas a la vez, mientras no impliquen complejidad; pero sólo puede concentrarse en una sola cuando esta es complicada, y el caminar, por fácil que parezca, implica cierta complejidad que es poco compatible con el tecleo en el móvil o conversar con alguien a quien no se ve.

¿Existe presión social para estar permanentemente en comunicación vía móvil? Por lo menos la tercera parte de quienes disponen de un móvil reportan quejas de sus familiares y amigos por no responder rápidamente a sus llamadas, mensajes o WhatsApps.

¿Y quiénes son más proclives a tener un accidente mientras utilizan el móvil al realizar otra actividad? Los menores de 25 años; sí, los chavales nativos digitales en su afán de no perder la comunicación con sus amigos terminan perdiendo la conexión con lo que les rodea: la realidad misma.

¿Existen factores que aumenten el peligro del uso del móvil entre los jóvenes? Sí, un iPod y unos cascos, sumados al móvil, pueden ser una combinación mortal.

Disfruta de más contenido